Lagomar


Dirección: C/ Los Loros, 2. Nazaret (Lanzarote)
Teléfono: 928 845 665




http://www.lacuevadelagomar.com/



Recomendaciones: Lo que sea, todo va a estar buenísimo


Calidad: 5/5


Precio: 50€


Comentarios: Sin duda el mejor sitio donde comí en la isla. Nos lo recomendaron como local de copas y como sitio precioso para visitar, pero la comida no se queda atrás. El lugar es incomparable, la antigua casa de Omar Sarif, reconvertida en Restaurante, local de copa y apartamentos. De hecho, según llegas, lo primero que te recomiendan es dar una vuelta para empaparte del ambiente de relax que allí se vive.
Mientras nos decidíamos con la carta sobre qué pedir, y después de escuchar las recomendaciones del Metre, nos trajeron para ir abriendo boca de Aperitivo un Tomate y Helado de Pimiento, muy original. A la vez, la mesa tiene todo tipo de panes (oliva, tomate, queso, cebolla, aceitunas negras y alguno más que se me escapa) y mantequillas (al curry y de naranja), aceite de oliva y sal maldon.
Nos decidimos por las Cocochas de Bacalao al pil-pil, que estaban tiernísimas, con su punto gelatinoso y después se deshacían en la boca. Un acierto fuera de carta recomendado por el metre.
De platos pedimos Taco de Ventresta de atún rojo en cama de tomatitos picantes y pimientos asados a la leña, que estaba espectacular; y Carrilleras de cerdo ibérico estofadas al vino malvasía sobre papas confitadas al pimentón de la vera, que casi ni pude probar porque volaron del plato.
De postre pedimos Apple crumble con toffe y helado de vainilla, y Raviolis de piña caramelizada rellenos de sorbete de mandarina servidos con miel de Palma, donde sin duda ganaron por goleada los Raviolis.

Cenamos con Vino Vulcano de Lanzarote, un poco flojo para nuestro gusto, como el resto de los vinos de la isla.
Sin cafés, nos salió todo por 98€.
Indicar que el IVA lo añaden al precio final, que siempre es de agradecer.

No te puedes ir sin tomarte una copa en la zona del bar, ya sea pegado a la piscina interior que tienen o metido en algún recoveco íntimo en las distintas zonas escavadas de la cueva. Es una maravilla.
Para ser temporada de verano y un sábado, había mesas de sobra, aunque nosotros íbamos con reserva.

1 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

Pues nada; siguen aumentando las ganas de visitar la Isla. Da gusto conocer sitios así
Saludos