Bouquet


Dirección: Plaza de Publio Hurtado, Nº 1, Cáceres
Teléfono: 927 214 218





Recomendaciones: Gazpacho de Cereza. 



Calidad: 4/5
Precio: 35€


Comentarios: Camino de nuestro destino de vacaciones (ya os comentaré algún restaurante en breve), hicimos noche en Cáceres. Imaginaos ... verano, Cáceres ... no pudimos salir del hotel hasta la noche, y casi ni eso. Gracias a TrypAdvisor (que unas veces acierta, y otras, como ya os comentaré, no) descubrimos un restaurante que nos encantó en el centro de Cáceres. Está un poco oculto entre tanta torre y muralla medieval, sin duda un lugar privilegiado para montar un local. Además, el contraste exterior, de época medieval, con una decoración interior muy moderna (en blanco) le da un contraste muy guapo.

A las 10 de la noche estábamos todavía solos en el local, y es que ya nos comentaron, que con esos calores, hasta las 22:30-23h la gente no se animaba a salir para cenar.

El restaurante está enfocado a las tapas, tiene una zona más "informal", con mesas con sillas altas; y una zona más clásica con mesas de restaurante. Ya que teníamos el local para nosotros, nos decidimos por la zona de las mesas altas. 2 camareros para nosotros solos, un lujo, ya que fue una comida completamente por recomendación.


Empezamos con algo típico de la zona: Jamón Ibérico de Bellota de Dehesa Pérez de Gúzman. Buena ración para un jamón estupendo. Poco más que añadir, no decepcionó en absoluto, aunque no soy ningún entendido en jamones, pero estaba realmente bueno.

Continuamos un Gazpacho de Cereza, uno de los platos estrella del local, con el que incluso ganaron algún premio. Buenísimo, y con esos calores entraba solo. Una jarra acompañada de una cereza, simple pero con un sabor perfecto.

Nos siguieron recomendando en el local y nos trajeron un Carpaccio de Atún con Vinagreta de Yogur y Lima, muy bueno el Carpaccio pero una combinación extraña de dulce-salao. Nos gustó, pero no nos enamoró como el Gazpacho. Buena ración, muy bien presentada  y con un Carpaccio de calidad.

Otro de los platos estrella de la casa que casi nos obligaron a probar (porque ya estábamos a punto de reventar) fue el Rabo de Toro Estofado. No soy muy fan del rabo de toro, pero se deshacía, estaba buenísimo. La salsa espectacular.

No queríamos irnos sin probar ningún postre , aunque -repito- estábamos a punto de reventar, así que nos tomamos por recomendación un Salombó, Glanduja y Mango. Una gozada de explosión de sabores y colores en plato. La combinación de la fruta con el chocolate era perfecta. Gran postre.

No pedimos botella, sino que me dediqué a probar distintos vinos de la zona por recomendación de los camareros. Ninguno me enamoró, tomé copas de Nadir, Alius, Equus, Habla del Silencio (el que más fama tiene en la zona, y el mejor con diferencia) y con el postre un Viornier de Extremadura, muy dulce, pero rico.


El "digestivo" lo tomamos en la terraza, con vistas a las murallas medievales. Un GinTonic y un McCallan (9€ de McCallan ...).



Pagamos en total, 78.20€. Un poco caro, pero ya veis que la cena fue completa.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que pagaste fue la bebida, por que con dos copas de vino y una botella de agua, y similar de comida, acabo de paga 33,80€.

David López Castañón dijo...

Eso indicaba, que los "digestivos" finales salieron un poco caros.
El vino, probamos el de la zona.