Regueiro



Dirección: Tox - Puerto Vega - Navia
Teléfono: 985 648 594




Recomendaciones: Nos gustó todo, pero íbamos avisaos del Arros con Pitu Caleya



Calidad: 4/5
Comentarios: Después de oír buenas recomendaciones de este restaurante, nos acercamos a Tox en un día precioso para disfrutar de una comida fantástica.

Para empezar, impresiona entrar en esa casona de Indianos, con un jardín espectacular con un día que además acompañaba. Además de restaurante es hotel, aunque en ningún momento interactuas con la zona destinada a él.



Comimos en un primer piso, subiendo por unas escaleras de madera, y con unas vistas a la terraza principal preciosas. El comedor es amplio, pero ese día (sábado) comimos nosotros solos (finalizando la comida, llegó otra mesa para dos personas). Así que teníamos el restaurante para nosotros solos. La decoración es muy guapa, con una mezcla de aire tradicional y moderno, mezclando las maderas con tonos más atrevidos.

Nos ofrecieron, además de la carta, dos tipos de menú, un menú degustación y un menú Regueiro. También existía la opción de un menú compuesto por el Diego Fernández a su gusto según el día. Tras varias preguntas al personal (siempre muy atento) y alguna ida y venia a la cocina para confirmar los menús, nos decidimos por el Menú Regueiro (32€).

Como aperitivos nos trajeron unos Bombones de Cítricos. Distintos, con una explosión ácida en la boca que compensaba con el bombón. Nos gustó mucho por lo original. También nos trajeron un Torto de huevos de Codorniz y Carrilleras. Realmente bueno. Para comer de un bocado.

Empezábamos bien.



El menú se componía de unas Croquetas de Jamón de entrante. Realmente espectaculares. De las mejores que probé en mi vida. Ración (muy) amplia para 3 personas con una bechamel tirando a líquida que se deshacía. Nos encantaron.

El plato de pescao consistía en  una Merluza al Vapor, con salsa de Coliflor, ensalada de Apio y Guisantes de temporada. Otro acierto. Suave de sabor, fresca y buen trozo de ración. La coliflor muy suave para dar algo de sabor.

El plato principal era Arroz con Pitu Caleya. Pero con Pitu Caleya de verdad. Oscuro. Y con un sabor buenísimo. Decir que traen una bandeja enorme, más típica de sidrería que de un restaurante de ese tipo. El arroz en su punto y el pitu realmente bueno.



Ya estábamos a punto de reventar. Pero todavía quedaban el postre ... Arroz con Leche. Clásico pero con un sabor espectacular. Y mira que soy crítico con el arroz con leche, eh? Pero estaba muy, muy bueno. Eso sí, ya nos costó acabarlo.

Para finalizar la comida, nos recomendaron bajar a tomar el café al jardín a la entrada de la casa. Ni que decir que aceptamos la idea de muy buena gana. El paseo vino bien para la comida y los sofás tan cómodos con el día tan guapo hicieron que casi nos quedamos allí a pasar la tarde entera. Con los cafés nos trajeron unos Bombones de Kikos y unas Gominolas. Los bombones de kikos no me dieron más y las gominolas casi nis las probé ...



Allí fuera se estaba en la gloria.

Para beber, elegimos un La Butte de la Roche 2010. Melón de Borgoña. Seco, un poco insulso. No nos maravilló. Y agua, por cierto, presentada en una jarra de cerámica (que rellenaron delante de nosotros, por supuesto) muy original.



Nos ponen 2 panes: uno de trigo y pipas y otro de trigo y aceitunas.

Las 3 personas pagamos 118€.

2 comentarios:

Toni dijo...

Espero que el personal de servicio ya se haya rodado un poco desde que estuve yo.
En cocina veo que sigue en forma.

David López Castañón dijo...

No tuvimos mayor problema ese día porque ... estábamos solos. La chica estuvo en todo momento pendiente de nosotros.

La cocina, fantástica. El lugar, maravilloso y más si el día acompaña.