Faba y Sidra

Dirección: Calle Manuel Pedregal, 8, Oviedo\Uviéu
Teléfono: 985 229 952


Web: https://www.sidreriaelvalle.es/
Instagram: [@sidreriaelvalle] https://www.instagram.com/sidreriaelvalle/


Comentarios:  Todos conocemos el famoso refrán "Con fabes y sidrina nun fai falta gasolina", pero ¿de verdad maridan la faba y la sidra? Eso nos propusimos a comprobar el pasado Lunes 11 de Marzo en la Sidrería El Valle en Oviedo/Uviéu.

Un oasis sidrero en medio de la ruta de los vinos, con más de 25 años de historia, y recientemente nombrada Sidrería de Asturias, marca de calidad y garantía turística otorgada por el Principado de Asturies.


El arte de maridar una buena comida con una buena bebida, consiste en armonizar las características diferenciadoras de cada alimento y desarrollar lo máximo posible las potencialidades tanto de la comida como de la bebida que la acompañe. Y sin duda, fababa y sidra natural siempre fueron una de las combinaciones ganadoras más utilizadas en nuestro país.

A la faba, unimos la Verdina de Asturias, que recientemente consiguió la marca de garantía, que garantiza su origen asturiano y calidad, y que ha sido incluida dentro de la marca "Alimentos del Paraíso" junto con lo más selecto de nuestros productos.


Y a la sidra natural, Novalín, excepcional sidra Denominación de Orígen, Sidra de Asturias del llagar Orizón, tres formas distintas de elaborar la sidra y que vienen a complementar a la sidra natural, pero que tristemente están teniendo más acogida en el exterior que nuestro país.

Sidra 1947 del Llagar Viuda de Angelón. Primera sidra natural filtrada, "de mesa", como comúnmente las conocemos, pero con una crianza mínima de cuatro meses en barricas de roble. Una sidra "tranquila" como la define el propio llagar, que no hace falta escanciar, con una mezcla maravillosa de olor a manzana y madera, y el suficiente cuerpo para aguantar prácticamente cualquier comida.

Poma Aurea, sidra Brut Nature Denominación de Origen, Sidra de Asturias, del llagar Trabanco. Una sidra con burbuja, perfecta para brindar o acompañar de comidas ligeras. Sidra seca, pero ligera, muy refrescante.


Sidra Práu Monga Brut Nature Reserva Denominación de Origen, Sidra de Asturias, del Llagar Viuda de Angelón. Una maravilla que cuesta mínimo 4 años elaborar, con la segunda fermentación en la botella, al estilo de los mejores champagnes, sin apenas azúcar, seca, con una burbuja muy fina, y con una complejidad de olores y sabores que son perfectos para combinar con cualquier comida.

Lo acompañamos de cuatro platos con faba asturiana. Dos con Faba de Asturias IGP, y otros dos con Verdina de Asturias, que recientemente entró a formar parte de la IGP Faba de Asturias y de la marca de calidad Alimentos del Paraíso.

Comenzamos con un plato de Verdines con Marisco, el más suave de todos los que probamos. La combinación más conocida de la Verdina y que combinó perfectamente con cualquiera de las cuatro variedades de sidra que probamos. La sidra natural fue la ganadora de todas las opciones, aunque el resto de variedades sorprendieron gratamente.


Fabes con Amasueles (Almejas). Otro plato clásico de la gastronomía asturiana, que crece en potencia respecto al anterior. Con una faba que se deshace al pegarla al paladar, y que explota en la boca como una textura de mantequilla maravillosa. Destacó entre todas, la sidra 1947 como la mejor combinación posible, y la sidra natural siguió rindiendo a muy buen nivel.

Subimos de intensidad con el plato de Verdines con Setes y Caza. Fue el plato que más sorprendió en la mesa a los asistentes, debido a que, en general, era la primera vez que se probaba la Verdina con caza. Y nos encantó. Un plato que pide más potencia, y algo de burbuja para limpiar la boca. Así que nuestras dos botellas de sidra brut nature se alzaron como las mejores combinaciones posibles.


Y acabamos con el clásico entre los clásicos. Una Fabada buenísima, con un compangu de excepción, donde pudimos disfrutar la calidad de la Faba de Asturias IGP. Mantequilla pura en la boca, con el picante justo que aporta una morcilla de las memorables. Prau Monga Brut Nature Reserva fue, sin duda, la sidra que más aportó al plato, aunque estemos más acostumbrados a combinar la fabada con la sidra natural.

La conclusión fue clara, el apueste por los productos asturianos, desconocidos todavía para muchos asturianos. La necesidad de confiar en nuestras marcas de calidad, como la IGP Faba de Asturias, IGP Verdina de Asturias y DOP Sidra de Asturias, y que comience a ser habitual encontrarse con estos distintivos en las tiendas y los restaurantes asturianos. El intrusismo en el mundo de la faba es algo muy habitual, de ahí que estas marcas sean las únicas que garantices que el producto sea 100% asturiano. Como signo positivo, la gran aceptación que está teniendo la Faba Verdina y el gran potencial gastronómico que tiene.


También comentamos la necesidad de normalizar la presencia de las distintas expresiones de la sidra, aparte de la natural, en las cartas de las sidrerías y los restaurantes asturianos. La sidra tiene mucho que ofrecer en aquellos restaurantes donde no se escancia la sidra, y puede combinarse con cualquier comida, como se demostró en esta experiencia, y además competir en precio con cualquier otra bebida; y es un complemento perfecto para las sidrerías que no escancian sidra en todo el local. Hemos de ofrecer comidas de principio a fin con sidra asturiana, desde sidra natural, pasando por sidra de mesa o brut, hasta finalizar la comida con sidra de hielo.

Destacar el alto nivel de los tres llagares que ofrecieron su sidra, Orizón, Trabanco y Viuda de Angelón. Y el alto nivel que ofreció la Sidrería El Valle, tanto en atención como en cocina.

Agradecer a los asistentes la atención y las sabias aportaciones.


¡Nos vemos en la siguiente! Salú.


Pd: Fotos de Ástur Montes para la Revista La Sidra.