Farturruta Miradores del Navia - Bar Castrillón


Dirección: Castriyón - Bual
Teléfono: 985 979 985



Facebook: https://www.facebook.com/Bar-Castrill%C3%B3n-177483235637152/


Calidad: 3/5
Precio: 10€


Comentarios:  Hoy os voy a hablar de una farturruta que os va a encantar. Lo tiene todo: paisajes espectaculares, fácil acceso y aparcamiento, baja dificultad, circular y una maravilla de bar-tienda donde comer como en el paraíso a precio de risa. ¿Empezamos?


Comenzamos en el Área Recreativa del Puente de Castriyón. Tiene una zona amplia para aparcar los coches. Espectaculares vistas del embarcadero, y un poco más allá, mesas escondidas donde podéis comer en un entorno maravilloso. Incluso podéis daros un chapuzón. La ruta es circular, así que podéis hacerla en cualquiera de los dos sentidos, mi recomendación es que sigáis el sentido que os cuento porque se hace menos dura.


Son 11,5km, unas 4h y media a ritmo normal y parando a hacer fotos, incluso con alguna desviación para meternos en el río. Así que empezamos a caminar sobre las 10 y algo y para las 3 menos algo estábamos comiendo en el bar-tienda. Todo perfecto.


Cruzamos el puente, subimos unos 300m por la carretera, y la derecha tomamos la pista que marca la ruta. La ruta está en perfecto estado de conservación y muy bien indicada, no hay pérdida. Subimos y vamos encontrándonos miradores naturales sobre el embalse de Doiras y el río Navia.


Miradores que, según vamos subiendo son más espectaculares.


Al kilómetro, nos encontramos con el pueblo abandonao del Rebollal, aunque tiene actividad porque está bien conservao. Durante toda la ruta nos encontramos entre hórreos, paneras y cabazos. Algunos muy antiguos. Maravillas arquitectónicas de la zona, aprovechando los recursos naturales.


Minidescenso para comenzar la subida al punto más alto de toda la ruta, Silvón. Vistas preciosas al pueblo de Doiras.


Silvón es un pueblín muy guapo, con teixo incluido, en el que nos paramos en la Capilla de San Xoan, que muy amablemente nos enseñaron sus dueñas.


Tiene además un alcornoque y un texu en medio del pueblo.


Comenzamos la bajada hasta el embalse y es ahí donde tenemos las vistas más espectaculares sobre los meandros. Merece la pena pararse a disfrutar.


Seguimos bajando hasta cruzar la Presa de Doiras.


La presa de Doiras se construyó entre 1929 y 1934, con un recrecido en 1958. Una obra de ingeniería espectacular. Desde la propia presa las vistas son espectaculares. Tiene tráfico de coches.


Pasada la presa, iniciamos la subida hacia Doiras. Al llegar al pueblo, las casas abandonadas de los trabajadores de la presa, y la derecha, la Residencia Viesgo, la "mansión" donde vivían los ingenieros. Pista de Tenis, y piscina con vistas espectaculares.


Merece la pena que os detengáis a ver la residencia (por fuera).


En el pueblo, parada técnica en el chigre a tomar algo. Y a comentar los tiempos pasados gloriosos llenos de gente y vida en el pueblo. Actualmente solamente quedan unas 150 personas. Un pueblo que demuestra lo importante que fue en su momento, y con arquitectura que merece la pena deternerse a contemplar.


Desde allí, podéis enlazar con la ruta hasta la Cova do Demo, donde recientemente se descubrieron pinturas prehistóricas de la Edad de Bronce, y que fue siempre refugio de pastores y durante la Guerra Civil. Queda pendiente para otra visita por la zona.


Salimos del pueblo, y llegamos hasta el Palacio de Verdín. Casona del SXVIII con -según nos comentaron los vecinos-, un interior digno de ver, aunque  de momento no es visitable.


Tras un repecho de subida en carretera, nos desviamos por un camino de tierra a la derecha donde indica dirección a Piñeira.


Éste es el único punto donde debéis estar un poco atentos en la ruta, el camino sigue por unas torres de tensión, pero la señalización indica desviación a la izquierda.



Descendemos hasta Piñeira, y en seguida tomamos una desviación a la derecha para coger una pista rural, que nos llevará a la última parte del recorrido.


Un bosque de alisos, robles y avellanos, que en otoño debe estar espectacular, nos irá bajando por una sendero hasta el río Roxío.


Parada técnica a hacer alguna foto en el río. Lleno de trampas para la avispa asiática.


Tras una leve subida, seguimos bajando, hasta el punto donde el río Roxío se junta con el Navia, lugar que aprovecharon para hacer un área recreativa, junto al Puente de Castriyón. O sea, nuestro punto de partida.


Una ruta realmente preciosa, y muy fácil para toda la familia.


A 2kms se encuentra el pueblo de Castriyón. Podéis subir caminando y aprovechar la bajada para reposar la comida, o hacer como nosotros y subir en coche. A la entrada del pueblo de encuentra el Bar-Tienda Castrillón. Un poco más allá, cerca del lavadero, tenéis una zona para aparcar el coche.


El Bar-Tienda es una maravilla de otro tiempo que, aparte de la ruta, ya merece la pena la visita por sí solo. Por la ubicación, por lo guapo que es, porque parece que retrocedes en el tiempo, por lo bien que te atienden, por lo barato que es y por lo bien que se come.


Los Bares-Tienda en Asturies deberían ser patrimonio de la humanidad, por el bien que siempre le hicieron al pueblo, a personas que no se pueden desplazar a centros urbanos mayores; por abrir según las necesidades de los vecinos, y por engrandecer la cocina casera asturiana sin más pretensión que la de compartir lo que los dueños comen en su propia casa, con los productos de allí.


Comimos menú único, lo que había por -ATENCIÓN-, 10€. Impagable.


De primero, Fabada. Con compangu casero. Una faba que pasará a la posteridad de lo suave que está. Ya sabéis que Bual es zona famosa por su faba, y damos fe de ello. Explotaba en el paladar como pura mantequilla.


De segundo, Ternera Gobernada. Con patatas y pimientos. Espectacular. La Ternera se deshace, no hace falta tenedor, la salsa está para morirse. Viene además acompañada de una ensalada con tomate de casa que es una maravilla.


Y de postre, Venera. La venera es un postre típico del occidente asturiano, de la zona de Navia y Bual. Forma de rosca, y hechos con huevos y almendra. Aquí, para no hacerlo tan denso, nos dicen que lo mojan en un poco de anís, para darle un toque más jugoso. Está muy bueno, aunque costó acabarlo.


Con cafés, chupito, vino perronero, casera y agua, pagamos 10€. En todo momento nos ofrecieron repetir lo que quisiéramos. Atención, por cierto, de primera.


Un sitio maravilloso para perderse. Estaba lleno, así que si vais, mejor reservad.


Maravillosa farturruta por uno de los sitios más desconocidos y por explotar de Asturies. En pleno verano y no nos cruzamos con ningún otro senderista en la ruta.


Al acabar de comer, y de camino de vuelta, parada en el Castro de Pendia. Muy cerca del famoso Castro de Cuaña. Tiene un mirador con unas vistas sobre el castro impresionantes.


Pero merece la pena acercarse y pasearlo. Libre y gratuito, y bastante desconocido, así que seguramente estarás solo y podrás notar la magia del lugar. Habitado entre los S IV A.C y 1 D.C, tiene, además de las típicas construciones, una gran cabaña y dos saunas . 

2 comentarios :

Esther dijo...

Precioso y desconocido para mí. Ya me has creado una necesidad 😂😂

David Castañón dijo...

Entonces, Ojetivo Cumplido, Esther!