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Farturruta De Sellañu al Colláu de Semeldón comiendo en El Cascayu



Dirección: Abiegos - Ponga
Teléfono: 985 843 254



Calidad: 3/5
Precio: 17€




Pela baxada a Sellañu, dibes dexando la vida. Pendirriba, pendibaxo, goxes, macones y paxos de Cazu pa les Arriondes. Pela baxada a Sellañu, nun requexu, Ponga entero. Pendirriba, pendibaxo, el to saber na to fala y un fardaxáu de llamentos.
Cuando una de tus canciones favoritas, te lleva a iniciar una Farturruta. En 2003, Felpeyu sacó el disco Yá!, maravilloso que incluía la canción La Pongueta, un homenaje a la lengua asturiana a través de la vida de la madre y de la abuela de Ruma Barbero, autor y componente del grupo.


Tras tantos años nos acercamos a la zona a recorrer este antiguo trazado ferroviario del primer tercio del SXX, que transportaba la madera desde los montes de Ponga hasta el pueblo de Sellañu. Se trata de una Farturruta de unos 9kms, siempre siguiendo el Río Samedón o Vallemoru. Son unas 4h de tiempo, con alguna subida en repecho, y con la dificultad añadida de una zona argayada que nos hizo buscar un camino alternativo. Mejor hacerla en meses de verano porque la crecida del rio puede inundar parte del camino y hacerla imposible.

La ruta es circular. Sales de Sellañu, vas al Colláu de Semeldón, y a la vuelta te desvías al pueblo de Ambingue, después Cazu y vuelta a Sellañu. Nosotros nos ahorramos la parte de Ambingue y Cazu (que los visitamos después en coche), porque, aparte de ahorrarnos una buena subida hasta Ambingue, son tramos de carretera que, aparte de ver el pueblo, no aportan mucho.


Comenzamos en Sellañu, al principio del pueblo. Hay una desviación en la propia carretera general con el inicio marcado de la ruta. Está bien señalizada en todo momento.


Con su cartel correspondiente (sin un topónimo correcto).


La primera parte es una paseo muy fácil hasta encontrar el primer puente de hormigón que cruza un pequeño arroyo y conocido como puente de Pumazaneu.


Una vez atravesao, podéis seguir de frente o, saltando la valla, cruza el prao donde todavía se nota la traza del ferrocarril. Nosotros a la ida seguimos de frente y va a dar el mismo sitio. Mejor saltad la valla y así os evitáis el repecho de subida. 


Castañós, avellanos, hayas y robles nos acompañan casi todo el camino. 


Después de subir un repecho, aparece de repente el puente Sota de Candamu. Hay que estar un poco antento para verlo. 


Para bajar hay una barandilla de ayuda y el puente está recientemente reformado. 


Subimos un repechín y continuamos por la vía del ferrocarrill excavada en la roca. Es espectacular. 


Al poco, encontramos la bifurcación de la que os hablamos al principio.


Continuamos recto.


Todavía quedan antiguos corros al lao de ablanos (avellanos) enormes para recoger las preciadas ablanas. 


Recuerdos de otras épocas. 


La senda transcurre pararalela al río, y sigue ganando en espectacularidad. Hay que tener cuidao porque es una zona húmeda, aunque ya veis que cuando fuimos nosotros (verano) apenas bajaba agua, pero alguna foto que vi, el río baja con bastante más caudal. 


Y encuentras maravillas así. 


Encontramos el último puente. 


Nos descolgamos por las escaleras. 


Y comienza la parte en la que hay que tener más cuidao. 


Un argayu debió derrumbar parte del camino y cuesta encontrar un poco la senda. Tranquilos, a la altura del arroyo Dornín es donde os tenéis que desviar. La idea es ganar altura para ir al Colláu de Semeldón. Se encuentra paso fácil.


Solo nos queda apenas 1km para llegar al Colláu. 


El primer tramo tiene un repecho curioso, aunque es una de las partes más espectaculares de la ruta. Un bosque de ensueño lleno de robles, fresnos, avellanos, castaños ... 


Y poco a poco se van abriendo las vistas impresionantes que nos ofrece Ponga. 


La pendiente se suaviza, y seguimos atravesando bosques de ensueño. 


Por fin llegamos al Colláu de Semeldón. Allí nos esperan los restos de la última cabaña que queda en pie. 


Y unas vistas increíbles a todo el valle del Semeldón. Ponga es increíble. 


Tras la parada para recargar pilas con esas vistas, queda la vuelta. Por el mismo camino. Como os comenté, si vais con tiempo, en el desvío, podéis subir a Ambingue. De ahí a Cazu por carretera, y de Cazu bajar a Sellañu. Nosotros volvimos por el camino de ida, y fuimos a visitar Ambingue y Cazu en coche después de comer. 


Fuimos a comer a Abiegos, a 9kms de Sellañu. Al Cascayu, que ya conocíamos de la Farturruta de San Xuan de Beleno a Sobrefoz. Esta vez reservamos a comer allí. 


El local es precioso, tiene una terraza con estas vistas, que ya merece la pena solo ir a tomar algo allí. Además, con buen tiempo, podéis comer. 


Dentro, no desmerece. Zona de barra con bancos de madera para tomar algo. 


Y un par de comedores llenos de aperos de labranza: fesories, garabatos, cacos, cambones, garduñes, salladores, ... Que te pasas toda la comida embobao mirando y preguntando. 


La comida es tradicional. Tienen embutido casero muy bueno, y os lo recomendamos. Nosotros pedimos el menú, que tenían, con luces y alguna sombra. 


De primero había Crema de Calabacín. Muy rica. De su propio huerto. 


Y Fabada. Fue el pero de la comida. No nos gustó. El compango fue lo que salvamos del plato. 


De segundos, había Corderu, criao en casa por ellos. Muy rico. Y Jabalí, que también nos gustó. Aunque gana el cordero. 


De postre, Tarta de Queso. También casera. Nos gustó mucho. 


Para beber, agua Fuensanta y Sidra Cañón. El único llagar de sidra que existe en Piloña. 


Con café de potera, pagamos 49,80€ por 3 menús. Salvando la fabada, lo otro nos gustó. Tiene además 4 habitaciones, por si os queréis quedar a dormir en la zona. 


Merece la pena dar un paseo por Abiegos. 


Después de comer, nos acercamos a Ambingue y Cazu. Son dos preciosidades de pueblos. Bien conservados además. En Cazu, tienen una torre medieval del SXII, aunque sus orígenes son del SV o VI a.C, donde la leyenda dice que vivió la hija de Pelayo. Fue incluso cárcel y hoy se encuentra en un estado bastante lamentable. Justo al lao, un enorme hórreo con 9 pegollos.


Puentes, bosques mágicos, vistas al paraíso, torres con leyendas y restaurantes en pueblos maravillosos. Espero que os guste la Farturruta de hoy. 

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