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Farturruta As Covas d'Andia comiendo en Bar Martínez

Dirección: A Roda - Tapia 
Teléfono: 985 471 003




Calidad: 4/5
Precio: 18€


Comentarios: ¿Qué hicieron por nosotros los romanos? As Covas de Andía son unas explotaciones auríferas (sí, las del oro) de los siglos I y II que formaron un paisaje muy peculiar debido a la extracción de la roca caliza que se hacía en esa época rompiendo la roca por contraste de temperatura con el agua. 


Una especie de "Médulas asturianas", pero con todo el esplendor de la vegetación, dando color y contraste a todo. 


Los romanos no llegaban y se ponían a extraer oro con un detector mágico, los antiguos ástures ya utilizaban las minas, pero los romanos con la tecnología de la época, llevaron la explotación a otro nivel dejándonos un paisaje muy peculiar y que merece la pena visitar. 


Así que la Farturruta de hoy no os llevará a ningún pico, ni a ninguna playa perdida … Hoy os propongo llamar al teléfono de reserva (619 368 169), concertar una visita con la guía y perderse entre unas formaciones rocosas que os dejarán con la boca abierta. 


El recorrido son unos 3kms, y tiene 1h de duración. Se encuentran en el pueblo de Andía, en El Franco. Apenas hay desnivel y lo puede realizar cualquier persona que no tenga la movilidad reducida. La entrada cuesta 3€ para adultos y 2,5€ adultos y personas mayores. 


La zona es la única que tiene roca caliza en el occidente, de ahí que al aplicar agua con presión y contraste de temperatura, aparecieran estas formaciones kársticas de más de 500 millones de años de antigüedad. 


La zona además tiene una especie de microclima, con bastante humedad, que conserva la vegetación exuberante todo el año, y que combina además boque atlántico con bosque mediterráneo. El contraste de vegetación con los colores y las formas originales de la roca hace del sitio mágico. Por poneros un ejemplo, existen más de 20 especies distintas de felechos


Declaradas Monumento Natural en 2012, a mitad de trayecto tienen su punto álgido con un pasadizo estrecho más propio del Señor de los Anillos.


También encontramos El Caliero de Llamazo. Un horno natural donde los habitantes de la zona cocían la roca para obtener la cal. De hecho, se siguió usando hasta mediaos del siglo pasao. Para obtener la cal se necesitan obtener 1300ºC, y la madera no desprende tanta energía calorífica, por lo que tenían que utilizar toxu y gorbizu. Necesitaban tanto, que solo podían hacer dos cocciones al año, y para ello se juntaban varias casas del pueblo. 


Una maravilla de paseo, es un sitio muy desconocido, con un paisaje completamente distinto a todo lo que visteis y muy cerca de nuestras playas espectaculares. 


Antes de acercarnos a la costa, hicimos parada para comer en el Bar Martínez, o Casa Zapateiro, en A Roda. A solo 17kms de As Covas. 


Lleva abierto desde 1966, y se conoce como Casa Zapateiro porque su fundador, Ángel Martínez, era zapateiro en Castropol y cambió el negocio por la hostelería en A Roda. Ahora es su hija, Ana María y su yerno, quienes se hicieron cargo del local.  


Según entras, a la derecha, zona de barra. El resto, mesas para comer. 


Nos cantan el menú. De primero, pedimos Fabada


Más caldosa, al estilo occidental. Pero muy buena. Pota enorme, para comer 4 o 6 personas. Compangu casero, y también muy abundante. El chorizo no gustó más que la morcilla. 


De segundos, pedimos Solomillo de Gochu. Fresco, y muy bueno. También de casa. Con patatas fritas y pimientos. 


Y Picadillo, Huevo y Patatas. Atención que esa fuente es para una sola persona. Maravilloso. El picadillo está buenísimo, el huevo, de casa y las patatas con un toque de pimentón. 


De postre, para acabar de reventar, Flan de Queso. Muy bueno. 


Y Aguardiente de casa con los cafés. 


Para beber, el mítico vino perronero y agua de fuera. No hay nada asturiano. 


Pagamos 36€, dos personas. A 18€ por cabeza. Maravilloso. Sitio muy recomendable. 


Después de comer, nos acercamos a la costa. Al Castro de Cabo Branco. Con unas vistas impresionantes. 


Un Yacimiento habitao desde la Edad de Hierro (entre los SIV-II antes de nuestra era). Dice Berto Peña, en su libro Un Paseo por la Mitología Asturiana, que: 

"La leyenda popular habla de un mítico rey Castro asediando a los antiguos "moros" (se refiere a los paganos, no a los árabes) que habitaban el castro. El rey Castro sería el dueño de una ciudad situada en el lugar conocido hoy como A Senra. Los moros, para defenderse hicieron un gran foso con la intención de que el cabo quedase aislado formando una isla, pero no lo consiguieron y fueron derrotados. El foso legendario no es otro que el propio foso defensivo del yacimiento castreño, uno de los más espectaculares con 178m de largo y una profundidad de más de cuatro. 

La hija del rey moro se enamoró del rey Castro, así que fue encantada por su padre. Se dice que en la playa de As Polías, al este del castro, el día de San Xuan se aparece la encantada peinando con peine de oro sus cabellos rubios. Cuando sale la encanta, al amanecer, le precede un olor muy agradable como de pan recién horneado. En la fuente que hay en esa playa, también aparece una gallina con sus polluelos de oro y, en la llamada Cova d'Ouro, de donde los moros extraían el preciado metal, hay estandartes de oro y multitud de tesoros ocultos en inmensas salas subterráneas donde elegantes damas sirven a la encantada. Aquel que consiguiera desencantarla sería su consorte y el dueño de tales riquezas. 
Cuentan en la comarca que el rey Castro había donado su ciudad y sus rentas al Monasterio de Courias, por cuya razón la gente explica que varias de las tierras de A Senra pertenecieras a la iglesia de Valdepares, ya que habrían sido donadas a esta por los frailes de dicho monasterio. 

La figura del Rey Castro batallando contra los moros aparece también en las leyendas de otros concejos asturianos. Es el caso de Gozón, donde, en el lugar de El Ferriru, muy próximo al Cabu Peñes, existe un peñón en la costa conocido como El Castru que, cuando sube la marea, queda rodeado por el mar y donde, según la tradición, quedaron impresas en la roca las herraduras de su caballo." 

Una Farturruta muy desconocida, para toda la familia, con historia y leyenda incluida, parando a comer en una casa de una zapateiro reconvertido a chigrero donde cocina de lujo. 


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