Nueva Visita: Los Llaureles


Dirección: Camino de Miyangues, 2 - Torazu - Cabranes
Teléfono: 629 769 059



Web: http://www.losllaureles.com/
Facebook: https://es-la.facebook.com/LosLlaureles
Twitter [@losllaureles]: https://twitter.com/losllaureles
Instagram [@losllaureles]https://www.instagram.com/losllaureles/


Calidad: 5/5
Precio: 39€


Recomendaciones: Reserva Menú Degustación + Habitación, relájate y date un homenaje.
Anterior Visita: https://www.lesfartures.com/2018/02/nueva-visita-los-llaureles.html


Comentarios:  Tras celebrar el A 22 Manos, Carlos Gallego y su hermano Josa, nos invitaron a los que, de alguna manera, formamos parte de ello, a conocer su casa (aunque la mayoría ya la conocíamos bien). Una reunión de amigos donde lo pasamos genial y comimos de lujo, pero que estuvo marcada por el nerviosismo de Carlos y su equipo porque estrenaban para sus clientes su nuevo menú de verano.

La cara de satisfacción de los clientes al salir ya indicaba por donde iban a ir los tiros, pero queríamos comprobarlo por nosotros mismos. Así que un martes de Agosto nos acercamos a Los Llaureles a probarlo.

Martes de Agosto, local lleno. Para comidas y cenas. Así que llama para reservar con tiempo si estás en los meses de temporada alta (y si es temporada baja y quieres ir de fin de semana, también). Es una alegría comprobar el éxito que están teniendo, más que merecido, y que seguro va a ir a más. Es un local que nos tiene enamorados, por su entorno, por su trato, por su decoración, por la desconexión que consiguen que logres mientras estás allí, por la energía que transmiten y por una cocina que te lleva a otros mundos a través de Asturies.

Llevo años siguiendo de cerca la cocina de Carlos Gallego, y es un orgullo comprobar cómo no deja de evolucionar, de crecer, de experimentar, pero también de introducir, cada vez más, el producto asturiano como eje de la misma. Es genial poder contar con la visión de alguien que vino de Madrid, que conoció tanta cocina del mundo, y que tiene tantas influencias asiáticas, a que nos dé su punto de vista de la cocina asturiana desde uno de los paraísos de Asturies. Su inquietud, sus ganas de conocer el producto asturiano, su apertura de mente, ya la quisieramos muchos asturianos.


Para beber, albariño Genio y Figura del año. Un albariño más afrutado de los que estamos habituados a probar y con menos acidez. Está muy rico.

Pan de Sidra y Pipas de calabaza. Y pan con cebolla. Muy buenos los dos.


Comenzamos con su Bitter & Berberechos. Un granizado de bitter de base, amargo. Coronado con berberechos , crema de yogur y menta. Plato muy refrescante, con una combinación brutal de texturas (a Carlos le encanta jugar con eso) y colores. Perfecto para empezar.


Pasta? Y tan Fresca. Un maravilloso ajoblanco que combina pasta, con melón, mejillón, helado de almendra, hoja de laurel y hoja de limón.


Viene con la salsa aparte, en una presentación llena de colores y texturas. Buenísimo. Fascinate el toque a almendra.


Tiradito de Atún Rojo. A priori, unos filetes de atún con sandía y aguacate. Pero lo mezclan en el momento con un granizado de piña con hierbabuena que le da un toque genial.


Viene también con la salsa aparte de aceite y sésamo, que le da un toque sutil, elegante y muy sugerente. Otra combinación fantástica y muy refrescante.


Una de Rabas son dos buñuelos de crema de calamar con rabas. Suave, con una textura de gamba a la gabardina, un toque alegre de mar y por encima portobello crudo para dar contraste. Genial.


Viva México Cabrones!! fue nuestro plato favorito de todo el menú, aunque hubo otro par de ellos que casi lo destronan. Decoración maravillosa en calavera mexicana, coronada en el borde por Sal Gusano. La sal de gusano es un producto mexicano fascinante que se suele tomar con el mezcal, hecha a partir del gusano del maguey seco, tostado y molido, combinado con sal y chile de árbol.
Dentro, lleva un sashimi de lubina y aparte nos traen Michelada, bebida típica mexicana elaborada a partir de cerveza, jugo de limón y sal, para que lo echemos por encima.


Se trata de mezclarlo y todo y dejarlo reposar dos o tres minutos para que el toque ácido actúe en el plato y beberlo. Increíble sensación toda junta en la boca, toque ácido, salao, la explosión de la sal ... impresionante.


Era imposible seguir con el nivel creciente de los platos, pero el Takoyaki de Pulpo estuvo a la altura del anterior. Unos buñuelos de atún, con hojas de atún por encima que se mueven por el calor del plato. Un plato de sabor intenso, con unos contrastes de texturas geniales.


Mi Asia en 3 Pasos viene con una tarrina en plan matrioska que, al abrirla, hace 3 platos distintos en el mismo.


En la primera caja, una bola de melón con boquerón. Un bocao fascinante lleno de contrastes en la boca. En la segunda, un gazpacho de manzana para darle un toque asturiano, resfrescante y cambiar de sabores;


y en la tercera, mi favorito de los tres, una crema de queso  requesón de untar envuelto en una hoja china de sisho coronado por unas huevas de lumpo. Dentro del requesón lleva pimiento. Fascinante combinación. ¿Bajar el nivel? ¡Ni de coña!


Ensalada de Rey Silo. Rúcula, compota de manzana y Massimo de Rey Silo. Un plato muy asturiano combinando el dulce de la compota con el ácido del queso y el amargo de la rúcula. Para mezclar todo y disfrutar.


Y acabamos con unas Gambas al Ajillo al Momento. El nombre parece mucho más sencillo de lo que en realidad es. Traen una mesa anexa y allí mismo, con un soplete, calientan un carpaccio de gambas como base del plato.


Lleva además morcilla de arroz y ajo. Una vez está, lo emplatan con un lomo de bacalao perfecto. La idea es envolver el lomo con la base del carpaccio y comer todo junto para contrastar sabores.


Impresionante: sabor, presentación, colores y texturas.


Llegamos a los postres, y es un auténtico honor que formáramos parte de la lluvia de ideas para darle nombre al primero. Al Guaḥe Altroxáu (travieso en asturiano) se le cayó el helao y se marchó corriendo. De esta forma tan original nos presentan un helao de chocolate, con tropezones de chocolate. Con un cucurucho relleno de crema pastelera de chocolate blanco y las huellas del guaḥe ... es como volver a la infancia. Genial.


Y acabamos con Una de Baileys y Pa Casa. Helado de Baileys, gelatina de guayaba, tatín de avellana y mascarpone. El colofón perfecto.

Eso sí, nada de irnos pa casa ... el café en la terraza y la sobremesa es uno de los mayores de Los Llaureles.Y si os quedáis a dormir, ya ni os cuento.


Como veis, cada menú crece en complicación, mejora sus presentaciones, sus contrastes, sus colores, sus texturas ... y también se hace más exigente tanto en cocina como en sala. Los Llaureles no para de crecer, de experimentar y de hacernos soñar con otros mundos y gastronomías a través del producto asturiano y de unas cristaleras que no vas a poder dejar de disfrutar.