Farturruta: Castro de San Ḷḷuis - Zalón - La Nueva Allandesa


Dirección: C/ Donato Fernández, 3 - La Puela - Ayande
Teléfono: 985 807 027


Web: https://www.lanuevaallandesa.com/


Calidad: 4/5
Precio: 20€


Comentarios: La Farturruta de hoy tiene de todo: un sitio muy poco conocido, cargado de leyendas y seres mitológicos, con vistas espectaculares y de un valor histórico excepcional con una de las mejores casas de comidas de todo Asturies.


Comenzamos en Samartín de Beduléu, un pueblo muy guapo lleno de hórreos y paneras, y que justo a la entrada tiene una mini capilla, que fue donde aparcamos el coche (foto de portada).


Tras dar una vuelta por el pueblo y hacer unas fotos, volvemos a la zona de la capilla y comenzamos la subida al Castro de San Ḷḷuis.


Con indicador de subida.


La subida al castro es muy llevadera, no llega a 2kms. Es en cuesta, pero hay pista ganadera y camino de tierra muy cuidao. En todo momento encontramos unas vistas increíbles.



Por cierto, Samartin de Beludéu viene de tierra de bedules (asturianu; abedules en castellano).


El castro se encuentra situado en una pequeña loma, cuando llegas a la misma, tienes un cartel indicativo con su historia y distribución.


Subes bordeando la loma, y accedes a la entrada del castro. 


Una vez dentro, quedamos maravillaos con el castro. Uno de los más importantes que tenemos en Asturies, dividido en dos barrios, alto y bajo, y que fue ocupado seguramente desde la Era Final de Bronce (SVIII a.C). En él se recuperaron muchos objetos, cerámica, un canal cubierto para evacuar aguas e incluso una escultura de un rostro humano. 


Uno de los castros más grandes excavados, y todavía falta por excavar, con murallas y fosos defensivos (uno de 300m de longitud).


En el barrio alto, la zona más "moderna", con construcciones cuadradas de la época romana. Estuvo ocupado hasta finales del SIV d.C. Tien incluso pavimentadas las calles con pizarra, tan abundante en la zona. 


Un enclave impresionante, estrategicamente situado en la denominada Ruta del Oro, y que además en sus alrededores tiene importantes explotaciones auríferas. 


Tiene además una parte sin excavar. Una pena que estos sitios no estén más cuidaos, porque sin duda, sería una referente cultural y turístico increíble, que ya quisieran otros países. Por lo que nos contaron, es el ayuntamiento y los vecinos los únicos que se hacen cargo de su mantenimiento.


Bajamos y justo donde está el cartel a la entrada de la colina, nos desviamos a la izquierda para bajar por un camino alternativo al pueblo. 


Más directo, con vistas también muy guapas hacia el pueblo. 


Una vez en Samartín de Beduléu atravesamos el pueblo hasta la entrada, donde tenemos aparcao el coche. 


A menos de 2kms, bajando por la carretera, se encuentra Zalón. Y merece la pena la parada. En Zalón está la Iglesia románica de Santa María, del SXII, que se fundó como monasterio en el SXI. 


Una maravilla llena de detalles exteriores. 


En la parte de atrás, viene la sorpresa. Una figura de un pastor matando un cuélebre. Os dejo la reseña que escribe sobre el sitio Berto Peña en su libro Un paseo por la mitología asturiana. Lugares con Leyenda.
Estando los pastores llindiando el ganado en el Monte Rozón, uno de ellos se sentó a descansar en lo que, pensó, era una peña blanquecina. Descubrió entonces que la supuesta piedra se desenroscaba y salía volando: se trataba de un gran cuélebre, que se dirigió a la iglesia del pueblo. Una vez allí, se introdujo por un agujero en la parte baja del muro, para devorar los cadaveres de los monjes enterrados en el interior. Se cree que en una finca próxima conocida como San Pelayo estaba ubicado un antiguo monasterio. Una vez, pasó por allí un peregrino y los vecinos le comentaron los estragos del cuélebre, ofreciéndole una rosca de pan si conseguía matarlo. El peregrino acechó al cuélebre y consiguió asestarle un golpe con su lanza, matándolo. 

Se cree que esta leyenda está tallada en piedra en el ábside exterior de la iglesia de Santa Maria, iglesia del SXII o principios del SXIII, fundada según el Libro Registro de Courias por Tructino Enalso y su mujer Godigeva, y asentada sobre una construcción anterior correspondiente a un antiguo monasterio. Dicho monasterio figura en una carta de donación de Rodericus Moniz, fechado el 5 de septiembre de 1085, como Monasterio de Zalum.


Al lao de la Iglesia, parada obligatoria en Bar Benito, un bar-tienda maravilloso, donde se reúne el pueblo, a tomar unas pintas de vino casero.


Un parroquiano muy amable nos ofreció visitar la iglesia por dentro, ya que tiene su interior no se queda atrás en cuanto a sorpresas. Tiene el mejor conjunto de pinturas románicas de la época de Asturies, elaboradas por un maestro anónimo.



La iglesia es Bien de interés cultural de Asturies. Tiene una campana de 1222, la segunda en antigüedad que se conserva en Asturies.


Una talla románica del S XIII.


Un sitio realmente mágico.


A 5kms de Zalón, se encuentra nuestro restaurante elegido para la comida del día. Es muy conocido y un indispensable de la zona: La Nueva Allandesa.

La Nueva Allandesa es posada-restaurante, ubicada en pleno camino primitivo a Santiago, y siempre está lleno. Tiene zona de cafetería, y salón enorme comedor. Si vas de fin de semana, mejor reserva.


Según nos sentamos, nos traen Pastel de Morcilla. Aunque no lo parezca por el color, huele y sabe a morcilla. Muy rico.


Y vino asturiano de la casa.


Ganador del concurso al Mejor Pote Asturianu 2018, el pote es un indispensable si vas. Otro mundo. Casi sin fabes, a la manera del occidente. Todo lo que os diga sobre él es poco.


Y mención aparte tiene el Compangu. Todo casero, y con choscu de la zona. La morcilla es de las mejores que probamos.


Así fue que tuvimos que pedir más pan.


De segundo, pedimos Repollo Relleno. No llega a la excelencia del Torneiro, pero no se queda muy atrás. Relleno de carne esmigayada.


Y Truchas de Río (Melaxinos), pequeñas, pero maravillosas. Con jamón.


De postre, Tarta de Chocolate. Espectacular. Con chocolate blanco por encima espolvodeado.


Y Tarta de Queso. Rica. Todos los postres son caseros.



Pagamos 57€, 3 personas. Muy barato y excepcional. Indispensable.



Tras la fartura, para bajar la comida, paseo por la Puela. Un sitio muy guapo.


Con parada especial en el Monumento al Emigrante.



Y si seguís, subiendo, merece la pena la visita al Palacio de Cienfuegos. Es una subidina guapa, pero perfecta para bajar el pote.


Palacio del SXIV, de propiedad privada, y no visitable (otra vergüenza), Bien de Interés Cultural, aunque en la lista roja de patrimonio por su pésimo estado de conservación, incluso con una aberración en forma de corredor añadido con los años.



Situado en un alto desde el que puedes ver toda la Puela, es el sitio perfecto para poner punto y final a la Farturruta: castros, iglesias medievales con pinturas románicas, chigres-tienda, vino casero, leyendas mitológicas, el mejor pote asturiano del mundo y palacios medievales para bajar la comida. Farturruta completa, preciosa y para toda la familia.