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Farturruta Cordal d'Urbiés comiendo en Casa Migio

Dirección: Altu d'Urbiés - Mieres
Teléfono: 654 527 113




Calidad: 3/5
Precio: 31€

Comentarios: Siempre estamos con el ruxe rux que la cuenca minera asturiana es muy fea, así que hoy os propongo una Farturruta preciosa por el Cordal d'Urbiés con unas vistas preciosas sobre el valle minero de Turón. La ruta son unos 10kms, tiene 450m de desnivel y tardamos 4h en hacerla. Tiene una fuerte subida inicial, pero a partir de ahí, es una ruta muy llevadera. 


Comenzamos en Puente la Ḷḷera, pasando Turón. Encontramos un pequeño aparcamiento con unos soportes donde, en algún momento, debió existir un cartel indicativo de la ruta. 


La primera parte, como os decía, es un fuerte repecho por pista. 


La subida es dura, pero vamos ganando altura rápidamente y comenzamos a disfrutar de las vistas. 


Tras 1km de subida, aparece el Ḷḷeu, un pueblo precioso. La tentación era adentrarnos a investigar, pero estamos todavía al inicio de la ruta y todavía nos queda por subir. 


Así que nos paramos a reponer fuerzas en la fuente que tienen a la entrada del pueblo. 


Volvemos a la entrada del pueblo, y seguimos ascendiendo por el camino, que sigue siendo hormigonado.


Vamos ganando altura, pero de una forma mucho más tendida que al principio.  


Y vemos aparecer las primeras casas de L'Artusu. Las vistas son preciosas. 


L'Artusu es una aldea casi abandonada. Estamos ya a 640m, llevamos casi 300m subidos. 


Pasamos las últimas casas de L'Artusu. Muy guapo. 


Y encontramos un desvío. Si nos desviamos a la derecha, subimos al Castil de Muries, un yacimiento megalítico, aunque está sin excavar (para variar) y poco vas a poder ver. Nosotros seguimos dirección San Xusto


Encontramos otra fuente donde reponer fuerzas. En esta zona encontramos un poco de barro.


Seguimos por lo que se conoce como el "Camín Real de San Xusto", una de las variantes del Camino de Santiago. 


Pasamos por una aldea abandonada. 


Esta parte ya es preciosa. Mucho castaño. 


Encontramos un desvío. Hacia arriba siempre. Tranquilos, el otro camino acaba muriendo en un práu


Una subida preciosa. 


De vez en cuando se abre un claro, donde podemos disfrutar las vistas y ver que estamos cerca de San Xusto


San Xusto es el pueblo más alto y más antiguo de Mieres, está a 750m de altitud. Su existencia ya está documentada desde el 857, por un documento del Rey Asturianu Ordoño I. 


Tiene una ermita preciosa, y justo en frente se sabe que existió también un hospital de peregrinos. La ermita tiene un valor artístico enorme. Justo a la entrada, en la derecha hay un pequeño foso donde se supone que estaba ubicado un dolmen de culto celta, lo que ya indica que siempre fue un lugar mágico


Continuamos visitando San Xusto y paramos en su fuente-lavadero.  


Salimos del pueblo, a partir de aquí ya nos queda una subida llevadera por pista. 


La subida nos lleva a la Campa Les Abeyes, el punto más alto de la ruta. 


Donde nos asomamos a un mirador con unas vistas espectaculares. ¿Quién dice ahora que la cuenca minera es fea? 


Llaneamos por el cordal d'Urbiés disfrutando de las vistas. 


Encontramos el punto de desvío para comenzar el descenso.


Comienza una bajada preciosa. Fayes, carbayos y castaños. Y cuando se abren claros, unas vistas preciosas. 


La bajada no tiene pérdida, es todo recto hacia abajo. Encontramos una flecha que invita a la confusión, pero no le hagáis caso. 


En algún claro, comienza a asomar Urbiés. Alberto Álvarez Peña recoge en su libro Mitos y Leyendas Asturianas una leyenda que oyó a la gente de Urbiés, aunque la ubicación de la leyenda es un antiguo reino sin precisar. 
Un poderoso rey tenía una caballo al cual apreciaba mucho, pero un día el caballo desapareció y nadie era capaz de encontrarlo. Hizo saber el rey a sus gentes que le faltaba el caballo pero ¡ay de aquel que le trajese por noticia la muerte del animal! Uno de sus hombres descubrió al caballo muerto en un campo y resolvió decírselo a pesar del duro castigo que el rey amenazaba con imponer al portador de tan malas noticias. Valientemente, el hombre se presentó en la corte y dijo: "Majestá, el caballu'l rei ta echao nel prau. Entren mosques pela boca y salen per baxu'l rau". Al oír esto, el rey, dijo: "Tará muertu"
Como había sido el rey el que había adivinado el acertijo y el que había afirmado que el caballo había muerto, no pudo castigar al hombre que traía tal noticia. 
Atraído por las adivinanzas y los acertijos, una vez ordenó encarcelar a un hombre y dijo que no lo libraría a no ser que no pudiera adivinar un acertijo. Los hijos de aquel hombre se pusieron a pensar cómo podrían sacar a su padre de la cárcel. Un día vieron a un pájaro volar con un racimo de ubas en el pico hacia su nido. COgieron aquel fruto y, al exprimirlo, hicieron vino. Decidieron ofrecérselo al rey que lo probó y le gustó, mientras ellos decían: "Tenga usté mi rei esti vasu divino, qu'un páxaru hermosu lu truxo del nido". El rey complacido por el obsequio y la adivinanza que no supo descifrar, perdonó un año de prisión al padre de aquellos hombres, pero todavía le mantenía prisionero. Entonces, uno de los hijos, que tenía una yegua preñada, mató al animal antes del parto y le extrajo el potro, al que crió hasta que tuvo edad para ser montado. Con la piel de la yegua hizo unas alforjas y se presentó ante el rey montado en el potro, con los pues dentro de las alforjas diciéndole:
"Vengo a caballo de quien nunca nació
y traigo los pies nel vientre de la madre.
Adivine usté mi rei
sinon saco a mi padre de la cárcel".
Desconcertado ante tal dilema tuvo que cumplir su palabra y liberar al prisionero. 

Realmente espectacular. 


Aparecemos en el pueblo de Urbiés por el barrio de Corralduxu. 


Merece la pena la visita, aunque lo podéis hacer después de comer. Nosotros continuamos las marcas que indican el descenso de la ruta. 


Alguna está un poco tapada, pero la idea es descender. Se ve el camino fácil. 


Seguimos descendiendo, y llegamos hasta lo que se conoce como La Vegona. 


En este punto ya enlazamos con la carretera que nos lleva al punto donde dejamos el coche. Son unos 800m caminando por carretera. 


Y finalmente, llegamos al punto donde tenemos el coche. 


Para comer, nos fuimos al Altu d'Urbiés a Casa Migio. Un mítico de la zona que lleva abierto desde 1978. Es también hotel. 


Zona de terraza segun entras. Dentro, barra y zona de chigre. 


En la parte de atrás un salón enorme, que también sirve para eventos. 


Si te asomas, tiene una terraza con unas vistas preciosas. 


Para comer, pedimos Pote y Fabada. Una de cada. 


Pote. Rico. 


Y la Fabada, que en esta ocasión, gana al pote. El compangu en ambos casos, muy rico, sobre todo la morcilla.


De segundo, pedimos Cabritu al fornu. De matrícula de honor. De los mejores que recuerdo. 


Flan Casero. Rico. 


Y Tarta de Queso. Normal. 


Para beber, media botella de un Ribera de Duero. No tienen vinos asturianos. Pagamos 62,70€. A 31€ por cabeza. 


Una Farturruta preciosa por el Cordal d'Urbiés, admirando el valle minero de Turón, de una belleza sorprendentemente por la mala imagen que se tiene de la zona. Aldeas abandonadas, fayes y castaños, pueblos con fonda de peregrinos e iglesias del SIX, leyendas de reyes y un cabritu para el recuerdo. 


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