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Farturruta a las Brañas de Saliencia comiendo en el Bar Tiblos

Dirección: Veigas - Somiedu
Teléfono: 685 818 892


Web: https://bartiblos-somiedo.com/


Calidad: 4/5
Precio: 15€


Comentarios: Algo mágico tiene Somiedu y sus brañas, que, aunque vayamos una y mil veces, no paran de sorprendernos. Os voy a llevar a una braña de teitos, paseando por paisajes preciosos y subiendo por una foz excavada a la roca con unas vistas espectaculares. 


Las Brañas de Saliencia son un conjunto de brañas separadas entre sí por varios kilómetros. La ruta completa son unos 12'5km, con un desnivel de 480m. Javi y yo tardamos unas 5h en hacerla. Para los que no lo sepáis, una braña es una pradería comunal donde se subía el ganao de primavera a otoño a pastar. 


Pero tenéis la opción de no hacerla entera, visitar solo las primeras brañas y dar la vuelta. Yo os la explico entera, os voy poniendo las distancias, y luego vosotros ya decidís


Salimos del pueblo de Arbiḷḷales (Arbeyales), en Somiedu. A la entrada del mismo tenéis una amplia zona de aparcamiento de reciente construcción. 


Atravesamos el pueblo, precioso, por el que merece perderse, porque además, ya nos deja unas vistas impresionantes. 


Al otro extremo, y tras atravesar la capilla, nos encontramos con el acceso que nos lleva a la Foz de la Güérgola


Llegamos a una fuente que nos marca el inicio de la foz. 


La foz es un precioso desfiladero que se abre entre montañas, con una fuerte pendiente inicial. 


Es 1km, duro, pero que te deja sin habla con la belleza del lugar. Impresionante ver cómo colocaron escalones de piedra para que pudiera subir el ganao de una forma más cómoda a la braña. 


A un lao, el reguero de Murias, que deja preciosas cascadas. Si te das la vuelta, unas vistas increíbles. 


Acabando la Foz (200m de desnivel en 1km), nos encontramos con una portilla. Se nos abren dos opciones, si vamos a la derecha subiremos hasta la Braña d'Ordiales d'Arbiḷḷales. Si seguimos hacia la zona de la izquierda, iremos a la Braña de Murias. Nosotros, a la derecha. 


Iniciamos otra fuerte pendiente de 200m en menos de 1km. Con vistas impresionantes al Picu Michu y a la Braña de Murias. 


Subiendo vemos cómo se mete la foz allá abajo. Las vistas, impresionantes. Imaginaos este trayecto a diario para ir a ver el ganao. 


Poco a poco, comenzamos a ver los primeros teitos de la primera braña. La Braña d'Ordiales d'Arbiḷḷales. 


Una braña preciosa que, además, tuvimos la suerte de ver en época en la que estaban teitando. Alguna vez ya os comenté que teitu es el tejao hecho con escoba o piornu, y que de ese nombre, derivó a llamar de esa forma la cabaña entera. Cada año se ha de reforzar las partes más débiles del tejao, indispensable para que la estructura se mantenga sin humedades. 


Un oficio que ya se ve poco y que conserva nuestro patrimonio. Hasta aquí anduvimos 2kms. Con 450m de desnivel. A partir de aquí ya no tendremos que subir más. Podemos ir 3kms más allá, volver a bajar por el mismo sitio de subida (las piedras de bajada pueden ser un poco resbaladizas) o bajar por donde os voy a proponer. 


Nosotros continuamos. Ganamos un poco de altura para ver la braña desde arriba. Además, conectamos con el Camín Real de la Mesa, que une Asturies con la meseta. En esa braña veréis también un repetidor de antenas. 


Una vez en el Camín Real de la Mesa, nos queda llanear. 


Y hacer zoom para calcular si nos queremos acercar a la Braña d'Ordiales, que queda allí a lo lejos. En realidad, son 3kms más. Eso sí, sin apenas desnivel. 


Pero antes, y tras pasar por una fuente, nos encontramos, justo a la izquierda y en un alto, con la Braña del Reboḷḷal, o sea, del robledal.


Seguimos llaneando, por la pista ancha del Camín Real de la Mesa. Nos damos la vuelta y vemos la Braña del Reboḷḷal que acabamos de pasar, mientras nos miran sin disimulo las posaderas. 


Y si giramos un poco a la izquierda la cámara, vemos la primera de las brañas, con su repetidor, la Braña d'Ordiales d'Arbiḷḷales. De allí venimos. 


Seguimos caminando y vemos aparecer el primer teitu de la Braña d'Ordiales. 


Se nos abre una campera preciosa, con un paisaje espectacular. 


Los dueños del lugar nos nos cobraron el fielatu por atravesar sus dominios. 


Un lugar increíble. 


Desde allí, si hacéis zoom, veis la siguiente braña. La Braña de Saliencia. 


Si os queréis acercar allí tendréis que caminar 1,8km más. 3,6kms (ida y vuelta) más en total. Lo que supondría una ruta de 12'5km en total. 


Yo os dejo las fotos y vosotros decidís. 


Desde allí, si os asomáis, tenéis unas vistas increíbles sobre el valle de Saliencia. 


Tenemos ya que dar la vuelta. Solo nos queda volver a la primera braña, la d'Ordiales d'Arbiḷḷales. Allí tenéis que decidir si queréis volver a bajar por la Foz de Güérgola, que es espectacular, pero la bajada entre piedras, si hay un poco de humedad, puede ser un poco resbaladiza. Nosotros os proponemos una bajada alternativa. 


¿Os acordáis que en la braña estaban teitando los teitos? Pues justo allí veis un saliente donde veréis todo el valle y allí abajo, Arbiḷḷales, el pueblo de donde salimos. 


Metiéndonos por ese saliente, encontraréis una preciosa bajada en zigzag. 


Vamos haciendo revueltas, pero vemos el pueblo en todo momento. Descendemos el desnivel inicial de 400m. 


De vuelta al coche, volvemos por la misma carretera por la que llegamos a Arbiḷḷales y, a casi 4kms, tenéis el Bar Tiblos en Veigas.


Un chigre pequeño, a pie de carretera, con amplia terraza en verano, y vistas preciosas a otra braña, la de la Falguera, a la que podéis subir después de comer, con una paseo de apenas 1km. 


Reservad, porque el chigre se llena, tiene pocas mesas, y además pilla también a la gente que viene de visitar los Lagos de Saliencia. Nos sentamos a comer 5 personas, para que no os asusten las cantidades. 


Pedimos de primero, Fabada. Picantina. Con faba grande, entera, que se deshace en la boca. Maravillosa. Una pota enorme al centro de la mesa, con una cantidad enorme de compangu casero. 


La morcilla, gloriosa. 


De segundo, Jabalí. Salsa de horas y horas. Casi es una reducción. El jabalí con el punto perfecto. Se deshace. Una maravilla. 


Cabritu. Tampoco se queda atrás. Suave, parte solo. Otra salsa de horas. 


Y Pitu Caleya. De los de verdad, eh? De carne oscura. Sabor intenso. Y todo acompañado de una fuente enorme de patatas fritas. 


De postre, atención. Arroz con Leche. Con leche de casa. De los mejores que vas a probar. Pero ojo, aviso, es denso. Y se nota mucho el sabor de la leche. 


Pagamos 15€ por el menú. Inmejorable. Sitio con una relación calidad-precio increíble. Chigre de toda la vida, con cocina tradicional de casa, de siempre, sin trucos. 


Una preciosidad de Farturruta. Brañas, paisajes espectaculares, con la suerte de ver teitar, y un chigre de pueblo con cocina casera maravillosa a un precio increíble. Inmejorable. 


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