El Pintu & Collacios - Abrelatas - El Furtivu

Dirección: Calle de la Libertad, 11 - La Pola Llaviana
Teléfono: 984 045 505


Facebook: https://www.facebook.com/El-pintu
Instagram: [@el_pintu_laviana] https://www.instagram.com/el_pintu_laviana/


Calidad: 4/5
Comentarios: Del A 22 Manos que se celebró en Avilés salieron muchas cosas buenas; la principal, un buen dinero recaudado para una asociación de discapacitados, pero gastronómicamente hablando, la constatación que hay una generación de cocineros jóvenes que viene pisando muy fuerte, y, en el artículo que os voy a contar hoy, que a veces, alguno de ellos se reune y pasan cosas geniales.


Diego García está llevando El Pintu y Llaviana a ser, poco a poco, un referente de la cocina asturiana. Cocina tradicional, con algún toque de creatividad, respetando mucho el producto, y a precios asequibles. Con los pies en el suelo, sencillez y apostando por el producto asturiano.

Nunca disimuló su admiración por Borja Alcazar, otro cocinero insultantemente joven, que lleva muchos años dándonos muchas alegrías, que ya es un referente en muchas cosas y que ni os imagináis todo lo que tiene por venir. Así que en cuanto cuadraron fechas, y tras el buen rollo creado en el A 22 Manos, decidieron hacer algo juntos.

A la reunión hay que sumar a David Montes, otro de esos cocineros que poco a poco (iba a decir "de forma callada", pero a David no lo callas ni afogándolo) se está haciendo un nombre destacado en nuestra gastronomía. Sabe de todo, de cocina asiática, de parrilla, de carne de caza, de pesca ... y también de caldos y cocina más elaborada. Tanto es así, que si miras su curriculum, tiene colaboraciones con muchos cocineros muy grandes en Asturies. Esperemos que en breve nos dé alguna sorpresa abriendo su propio local.

El cuarto y último, pero no el menos importante, fue Oliver Peón, cocinero de el Pintu, y que se lanzó a elaborar postres, que nos sorprendieron a todos para muy bien. Gran fichaje.


¿Un menú degustación con bebida 100% asturiana? Llevamos años reinvindicándolo. Y funcionó a las mil maravillas. Comenzamos con una Cerveza Cotoya Original. Una cerveza de tipo inglesa (strong bitter) de 5,6%. Tiene buena espuma, color marrón. Aromas a malta con un toque de caramelo. Y sabor que invita siempre a otro trago. Malta y un toque amargo al final. Una cerveza que entra sola. Muy buena y perfecta para empezar.


Y qué mejor manera de empezar que con el Bombón de Chocolate con Leche y Gochu Asturcelta guisáu al Porto. Esa maravilla de Borja Alcázar que podríamos comer sin cansarnos nunca y que esperamos que nunca desaparezca de su carta. Un bombón relleno de carrillera de gochu asturcelta, con ese contraste de sabores y texturas (es genial ver cómo explota el líquido en la boca al primer mordisco) que tanto gusta y sorprende. Además, tiene un toque más alegre que otras veces.


Seguimos con el toque exótico de la noche de la mano de David Montes. Nigiri de Pitu y Azafrán / Regalíz de Salmón. Nigiri suave y asequible para tomar de bocao, con un arroz perfecto. Pero el Regalíz de Salmón es brutal. Otra explosión en boca, entre dulce y ahumao, y con esa textura a regaliz que hace que tengas que masticar un pelín. Genial.


Con el siguiente plato, nos cambiamos a La Descarga Blanco, de bodegas Obanca. Fuera de la DOP Cangas. Un blanco muy frutal, con buena acidez, toques a melocotón, con más personalidad que muchos blancos de fuera y que nos gustó. Un vino que seguramente esté más bueno si no se toma del año.


Le tocó el turno a Diego García con su Capuccino de Pote Asturianu. Espectacular. Pote en crema en un vaso, con una hoja de verdura crujiente presidiendo. Y el compangu aparte, con textura crujiente y sabor picante a la vez.


Sabor de siempre del pote y su compangu, pero con diferentes texturas. Genial.


Los tres Colloraos ... Llagostín, Sandía y Tomate. David Montes nos lo iba a preparar con atún rojo, pero por problemas de última hora hubo que sustituirlo por langostinos. Da igual. Combinación genial entre sandía y tomate con sabor a mar. Plato refrescante, con otros contraste de texturas y una mayonesa de crema de tinta de calamar con un toque picante que ... voló.


Nos vino muy bien refrescar la boca con el plato, porque nos esperaba otra vuelta a los orígenes desde la visión más moderna de la cocina, pero con el sabor de siempre. Orixe Sariegu ... Güevos, Pataques, Pimientos y Chorizu, en un tarro de siempre, con una cuchara para mezclarlo todo, y notar ese sabor que tanto nos recuerda a la cocina de nuestra güela.


Una maravilla. Orixe Sariegu no podía llevar otro nombre que no sea el de Borja Alcázar.


Nos cambiamos a La Descarga Tinto. Tinto de 2015. Entra genial, y va perfecto con la carne potente. Otro vino que da la sensación que con unos años más, irá a más.


Diego García volvió a la carga con otra combinación genial, Lasaña Cruxente de Pitu Caleya y Trompetes de los Muertos. El pitu caleya "esmigayáu", suave y dando un contraste genial al crujiente. Pero sin duda, lo mejor del plato es el caldo reducido que lleva de fondo, una maravilla.


Ya empezábamos a agonizar, pero todavía nos quedaba otro plato genial, Corzín en dos cocciones con Calabaza y Pataca, de David Montes. Corzín "esmigayáu" con una base de pimentón y patata, y otro caldo de base con muchas horas detrás que estaba buenísimo. Y al lao, una costilla del corzín, para comer con las manos, suave, con una carne que se deshace y que da el contraste genial para comer la misma carne de dos maneras posibles. Buenísimo.


A los postres nos costó llegar, pero había que probarlos. Los dos de Oliver Peón. Composición Cítrica a la Vainilla. Un postre cítrico genial para refrescar, pero con un punto arriesgado al añadir la hoja de limón y el pomelo. Nos encantó, además del puntazo atrevido de salirse de lo típico.


Pero el que nos terminó de enamorar fue el Milfueya Actualizáu. Flor, crujiente, crema, toque de pistacho ... espectacular combinación.


Todo esto por 40€. 1 día, dos turnos de cena y lleno hasta los topes. Un éxito que esperemos que pueda repetir porque hubo muchas personas que se quedaron sin disfrutarlo.