Los Llaureles: Kuidaore







Teléfono: 629 769 059



Web: http://www.losllaureles.com/
Facebook: https://es-la.facebook.com/LosLlaureles
Twitter [@losllaureles]: https://twitter.com/losllaureles
Instagram [@losllaureles]https://www.instagram.com/losllaureles/


Calidad: 5/5
Precio: 78€


Anterior Visita: https://www.lesfartures.com/2018/12/nueva-visita-los-llaureles.html


Comentarios:  Kuidaore (食い倒れ) en japonés significa literalmente "come hasta arruinarse", y fue lo que consiguieron Jesús, Borja y Carlos en su semana japonesa en Los Llaureles, transmitirnos esa pasión por disfrutar con la cocina hasta el punto de arruinarnos si hace falta. La reunión de 3 amigos durante una semana en Los Llaureles, con casi lleno en todos los pases, va a quedar mucho tiempo en el recuerdo. Esa sensación de disfrutar, de paz, de estar ante algo irrepetible, muy especial y único, de ver a 3 amigos apoyándose y mejorándose, mezclando producto japonés muy complicado de conseguir, con producto asturiano muy exclusivo.


A Carlos Gallego ya lo conocéis, cocinero y artífice, junto con su hermano Josa, del éxito de Los Llaureles, uno de nuestros sitios favoritos. A su lao, Borja Martínez, un enamorao de la bebida japonesa, y Jesús Patino, sushiman y experto en cocina japonesa. Ambos podéis encontrarlos en el Hotel Only You de Madrid.


La idea era hacer un menú japonés desde la locura de los dos cocineros, Jesús más ortodoxo y Carlos más transgresor. Conocer platos tradicionales japoneses, y adaptaciones al producto asturiano desde un punto de vista más creativo. Y fusionarlo con bebidas tradicionales, otras japonesas muy difíciles de conseguir, y alguna asturiana muy desconocida incluso para los propios asturianos. Hacerlo, además, en una mesa conjunta, para que diera pie a comentar, valorar y hacer la experiencia mucho más cercana.No era el típico "A 6 Manes". No. Todos los platos y sus bebidas fueron ideados, mejorados, cocinados y servidos por los 3.


Comenzamos con una Sangría de Sake y Vino aromatizada con Canela, Anís Estrellado y pieles de Cítrico. Espuma de Limón y Jengibre. Si a la maravilla de poder sentarse en la terraza de Los Llaureles, añadimos un sabor espectacular del cóctel ... imaginaos. Buenísimo.


Sentados en la mesa, Fame. La primera cerveza asturiana gastronómica. Creación de Borja del Abrelatas (que además estaba allí cenando) y Diego de Cerveza Cotoya. Una saison ligera, con un toque ácido y amargo, que además tiene un 25% de uva albarín de Cangas del Narcea. Brutal. Os hablé de ella aquí.


El primer plato fue el Kuidaore en 3 Pasos: recomiendan comerla de izquierda a derecha.



Ostra curada en Ginebra Roku, Pate de Pepinillo y Alcaparra, toque de Lima y Gominola de Remolacha. Tiene un toque importante de Ginebra. Muy buena.


Brocheta de Atún Rojo, presentada usando Lemon Grass como brocheta, Atún macerado en Soja, Mirim, Miel y Lima, Panceta y picada de Pimientos. Contraste brutal de sabores y texturas. Y presentación genial.


Y acabamos con Korokke. Croqueta tradicional japonesa transformada en una croqueta de las nuestras. Calabaza asada y Ajo asado infusionado para la bechamel. Salsa Tonkatsu y una lámina por encima de Parmesano. ¿Una croqueta de calabaza con un toque importante de ajo? Pues estaba buenísima. Toque crujiente con el dulce de la calabaza.


Chipirones en Roca. Chipirones a la plancha con caldo corto de corvina y miso blanco. Buñuelos de Calamar, cebolla a la sidra y carbón comestible. Contraste de texturas con un caldo de corvina que estaba espectacular.


Cambiamos de bebida al Sake Espumoso, Awayuki. Muy fresco, muy original, con 5% de alcohol. Entra solo.


Chirashi de Atún. Un desayuno japonés con una base de arroz y tartar de atún, macerado con soja, aceite de oliva y wasabi. Lleva Alga Nori, y Katsuobushi, atún laminao que se mueve con el calor y le da un punto muy espectacular al plato. Plato genial. Nos encantó. Toque agridulce de la soja, potente, pero sin perder la elegancia. El atún, genial.


Gyozas de Pote. Plato muy original, Japón traído a Asturies. Gyoza rellena de compangu, muy desmenuzao, y guisao al final con anchoa fermentada. A la vez lleva un caldo de pote con miso rojo y por encima una berza frita para darle un toque crujiente. Contraste de texturas brutal, el crujiente de la berza, el toque al dente de la gyoza y un caldo buenísimo.


Cambiamos de Bebida y nos traen Jengibre para eliminar el fuerte sabor a pote.


Prau Monga Brut Nature Reserva. La maravilla del Llagar Viuda de Angelón, elaborada con el método champenoise, durante 4 años, con la segunda fermentación en la botella. Elegancia pura, con uno de los mejores productos elaborados en Asturies.


Llegamos a la parte del Sushi. Comenzamos con un Uramaki de Atún Picante, genial toque picante.


Nigiri de Atún. Espectacular.


Para el siguiente plato, un Sake tradicional.


Y acabamos con  Nigiri de Salmón flameado con Lima y Mayonesa de Kimchi, que es una salsa de col fermentada. Toque cítrico muy suave. Genial.


Una de las partes que más nos gustó de la cena fue que la experiencia fuera tipo pop-up, es decir, efímero e itinerante, y además con mesa corrida, tan de moda ahora. Dio pie a interactuar con la gente, a romper el hielo y preguntar métodos de elaboración, poder saber mucho más acerca de las bebidas que nos ofrecían y poder ver, en el momento, cómo se elaboró algún plato, incluso, levantarnos y fotografiarlo. Una experiencia muy enriquecedora.


Una de las sorpresas de la noche fue el Gunkan de vaca vieja de Sariegu, con la mantequilla de su propia grasa. Brutal el contraste del sabor a vaca vieja, con la potencia de la mantequilla y el alga nori. Buenísimo.


Jardín Astur-Zen. Salteado de shiitake (setas comestibles orientales), con panceta ibérica cocinada y escurrida a presión 24h, yema de huevo de corral, parmentier de patata, crumble de pan de centeno,y aromático de eneldo, tomillo, perejil y menta. Un plato para meter la cuchara hasta el fondo, mezclarlo todo bien y disfrutar de los distintos sabores y texturas. Muy bueno.


Ya comenzábamos a agonizar. Muchos platos, con buenas raciones y todavía nos quedaban unos cuantos. Así que hicimos un alto y nos ofrecieron un GinTonic, con Roku Gin japonesa y Le Tribute, tónica catalana. Suave y entraba solo. Nos vino genial para reponer fuerzas.


Volvimos a la carga con Black Cod, corvina marinada durante 72h, asada con encurtido de rábano, remolacha y cebolla en vinagre de sidra. Otro plato lleno de contrastes, y con el rábano y la cebolla dando potencia a una corvina que ya de por sí, estaba muy buena.


Otra parada para enfilar la recta final. Un Sorbete de Yuzu. Yuzu es una mandarina japonesa muy pequeña y más ácida que las que estamos acostumbraos a comer, además no tiene prácticamente aroma. Le añaden además unas hebras de lima confitada con limones de la finca de Los Llaureles.


Comenzamos con los postres, Ye Nigiri? fue una genialidad ya solo por la presentación. Cremoso de mascarpone y azúcar de vainilla, con carne de guayaba, praliné de ajo y jengibre confitao en cardamomo. Presentación como en Nigiri de Atún, pero en postre. Un trampantojo genial.


Acabamos con el Mochi de Chocolate. Mochi es una bola de harina de arroz glutinoso que envuelve un ganaché de chocolate negro. Crumble de galleta de miel, helado de whisky Laphroaig 10 años, que le da un toque ahumado genial, y toffe de jengibre. El mochi es una especie de "nube" que nos tomábamos de pequeños, y si además le añaden un helado con uno de tus whiskies favoritos pues ... qué queréis que os diga. Me encantó.


Con los cafés, unos Pettis de Cremosos de Chocolate en forma de Trufa de Té Matcha y Gominola de Sake y Cacao. No os puedo decir porque no podíamos más.


Como veis, menú enorme, sin altibajos, con un trabajo enorme detrás, y una sincronización y buen rollo difíciles de encontrar hoy en día. Si además sumamos la maravilla que ya pone de por sí el sitio, y el buen hacer de Josa en la sala, estamos ante uno de los menús del año sin duda. Fusión japonesa-asturiana que fue todo un éxito, colgar el Lleno en casi todos los servicios en Torazu tiene mucho más mérito del que pensamos. Esperemos que repitan el año que viene.