Farturruta: De Barayu a Frexulfe comiendo en Mesón el Centro


Dirección: Plaza Cupido - Puerto de Vega / Veiga
Teléfono: 985 648 567



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Calidad: 4/5


Comentarios:  Hoy os llevo de ruta costera al occidente asturiano. Excede en unos kms de las Farturrutas habituales (que no solemos pasar de los 12kms) pero como apenas hay desnivel y, además, comemos de la que volvemos, nos os vais a enterar de los casi 16kms que vais a hacer.


Es una senda costera, bien señalizada y sin pérdida, que une dos playas. Y es una senda costera de verdad, vamos en todo momento muy pegados al litoral. Asi que hay que ir con cuidado porque vamos por zonas con rocas y acantilados. El calzado protector que no falte.



Salimos de Barayu, para mí, una de las playas más guapas de Asturies, que, además, es Reserva Natural Parcial. Merece la visita por sí misma. Desemboca el Río Barayu en su lado occidental, haciendo unos meandros preciosos y creando un contraste de "selva" y dunas de playa único. Barayu tiene dos aparcamientos, y nosotros saldremos desde el occidental, lo que nos ahorrará un par de kilómetros. También lleva su tiempo bajar a la playa, así que recomiendo hacerlo a la vuelta y daros un chapuzón como colofón final.


Dejamos el coche en el aparcamiento y nos dirigimos por carretera de pueblo hasta Vigu. Se puede hacer bordeando el acantilao, pero preferimos hacer la primera parte de forma más segura hasta llegar a Veiga, a la vez que vamos conociendo pueblinos asturianos.


Atravesamos Vigo, un pueblín ganadero muy guapo, con vistas al mar.


Muy cuidao, con alguna casona de indianos.



Y empezamos a ver los maizales, una máxima del occidente asturiano, que nos acompañarán casi todo el camino.


Tampoco faltan las mallas para les fabes, de mucha fama las de la zona.


Seguimos caminando hacia Puertu Veiga, por carreteras muy poco transitadas, aunque bien arrimaos a la orilla.


Cuando de repente aparece ante nosotros la Iglesia de Santa Marina"la catedral del barroco rural del occidentede Asturias".  Templo del SXVIII en el que estuvo, además, enterrado unos años Gaspar Melchor de Jovellanos.


Si la encontráis abierta, no dejéis de visitarla, merece la pena, y la señora que la cuida es encantadora.



Salimos de la Iglesia y empezamos a encontrar las primeras calles de Veiga (Puertu de Veiga).


Veiga es uno de los pueblos más guapos de Asturies, con calles para perderse, un puerto para sentarse y disfrutar. Incluso para visitar, podéis pasar por la casa de Trelles Osorio donde murió el 27 de noviembre de 1811 Gaspar Melchor de Jovellanos. De todos modos, no paréis mucho, que a la vuelta vamos a comer allí.


Subimos perdiéndonos por sus calles.


Con parada a mirar su pasado ballenero.


Tenemos que subir hasta La Telaya, con su capilla, desde donde veremos unas vistas impresionantes de la senda que vamos a coger.


En seguida vemos el sendero a tomar.


Y de ahí hasta la Playa de Frexulfe, no tenemos pérdida posible. El primer tramo es una bajada preciosa, donde cada poco tendremos que parar para admirar la preciosidad de las vistas.


Bordeando el acantilado de una forma maravillosa.


Hasta llegar a la Playa La Ḷḷosera (Llosa, pizarra. Sitio donde se extrae la pizarra, tan típica en el occidente asturiano). Una preciosidad de rincón, que forma una piscina natural perfecta para bañarse.


Es una ruta para todas las edades, sin apenas dificultad.


Un poco más adelante, El Picón y Punta Barroco.


Comienza a aparecer Isla de Veiga o Soirana.


Isla muy famosa para recoger percebes y llámpares, a la que se puede acceder a pie en marea baja.


La vamos dejando atrás, y nos encontramos con otro pequeño islote. De Corbeirón.


También encontramos Pinar del Castiel, donde estaba ubicado uno de los 29 castros que llegaron a existir en la costa asturiana (16 de ellos entre las desembocaduras del río Barayo y el Eo)


Desde ahí, una pequeña bajada, y comenzamos a ver la playa de Frexulfe. Monumento natural desde 2002


Y ahora sí, ya os ganásteis un chapuzón. Como siempre os doy opciones: la primera vez que hice esta ruta, llevamos un bocadillo. También podéis comer en el chiringuito que se encuentra en el otro extremos de la Playa de Frexulfe, donde se come bien. Nosotros nos dimos un chapuzón rápido, nos secamos, y desandamos el camino de vuelta a Veiga.


El camino se vuelta se hace mucho más rápido porque ya empieza a apretar la fame.



Así que cuando comienzas a ver La Telaya al fondo, las piernas recobran energías.


El sitio donde paramos a comer en Veiga es uno de nuestros restaurantes favoritos. Mesón Centro. Un chigre con menciones en Michelín y Repsol, con Mary al mando de los fogones, y Mon, en la barra. Formando una de las parejas más maravillosas de la cocina asturiana, por lo bien que hacen las cosas y por lo buenas personas que son.


Eso sí, reservad, que siempre está lleno. Pedimos mesa en la terraza y al final optamos por su Menú Degustación. Cuesta a mesa completa, 35€ por persona sin bebida. Merece mucho la pena.


Comenzamos con sus Croquetas Cremosas de Cigala y Albariño. Dos por cabeza. Líquidas por dentro y con sabor a cigala con un toque de albariño. Espectaculares. De las mejores.


Uno de sus platos estrella es el Carpaccio de Pulpo. Forma muy original de tomarlo. Toque suave, elegante, pero con la intensidad del sabor del pulpo. Buensímo.


Navajas en Escabeche Tibio. Otro espectáculo. Textura perfecta con la mezcla de sabores del escabeche. Nos encantó.


Torta a Mar de Bueno. Uno de los favoritos del menú. Sardina, guacamole, tomate confitao, la salsa brutal. Para envolver con la tosta y meter en la boca en un par de bocaos. Maravilloso.


Bomba de Calamar con Ali Oli. Un buñuelo con toda la intensidad del sabor de la tinta del calamar. Mezcla de texturas crujientes con la esponja. El alioli y la mayonesa le dan un punto para equilibrar tanta intensidad. Buenísimo.


Merluza sobre Crema de Puerros. Nada que añadir a uno de los sitios donde mejor hacen la merluza (para mí la mejor junto la de Pedro Martino). Perfecta.


Y acabamos con un Frixuelo relleno de Mousse de Chocolate. Maravilloso.


Para beber, nos pusimos en manos de Mon, nunca falla. Es una de las personas que más se interesa por el mundo de los vinos. Bourgogne Cotes d'or Philippe Bouzereau 2018. 30€ de botella que valen cada céntimo de lo que cuesta. Maravilloso. Tenéis opciones más baratas.


En total, pagamos 139€. Nos encanta Mesón el Centro.



Desde allí, solo nos queda volver en un agradable paseo hasta la playa de Barayu, donde, si os apetece, podéis daros un chapuzón como colofón a la ruta.



Son unos 14kms. La ida y vuelta la hacéis sin problema en unas 4h. Más el tiempo que echéis en la comida. Farturruta para toda la familia, todas las edades y con unas vistas preciosas. En verano se suele masificar más, y al Mesón El Centro siempre es recomendable reservar porque siempre está lleno, da igual la época en la que vayáis.