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Farturruta De Ortigueira a las Playas de Cuaña comiendo en Los Olivos

Dirección: Vega de Arenas - Navia
Teléfono: 611 185 336


Web: https://losolivosrestaurante.com/
Facebook: https://www.facebook.com/losolivosrestaurantecatering/
Instagram: [@losolivosrestaurantecatering] https://www.instagram.com/losolivosrestaurantecatering/


Calidad: 4/5
Precio: 33€


Comentarios: Ortigueira, la nuestra, la asturiana, es un pueblo precioso de la costa de Cuaña. Muy desconocido para estar donde está y que sigue manteniendo el encanto de los pueblos pesqueros.


Tiene un puerto pequeño pero precioso donde es habitual ver bañarse a los y les guaḥes en verano. Unas vistas increíbles sobre el escarpao litoral asturiano, y está rodeada de pequeñas calas de piedra y arena que son una maravilla. 


Hoy os invito a hacer una Farturruta por el litoral occidental asturiano, accediendo a pueblos y playas muy desconocidos. Incluso pasaremos por una playa con 3 mini cascadas. Son 13kms en total (ida y vuelta) por un paisaje con apenas desnivel, solamente las subidas y bajadas hasta las playas, que como sabéis siempre hay un importante desnivel para acceder a casi cualquier playa asturiana. Tardamos unas 4h en hacer la ruta completa, con paradas y baños incluidos. Para disfrutar las rutas de playas al completo, siempre recomendamos hacerla con marea baja. La ruta está indicada en todo momento. 


Comenzamos en el pueblo de Ortigueira. Tiene un faro con unas vistas increíbles en el extremo oriental del pueblo. Pero nosotros dejamos el coche en el mismo aparcamiento que hay en el pueblo, muy cerca del puerto. 


Tras asomarnos al puerto, y pasar las instalaciones de la antigua conservera, que está en un estado de conservación lamentable, encontramos el cartel que nos indica el inicio de la ruta.


Comienza una subida preciosa entre las casas que se apilan como un tetris pegadas a la roca. Subida indicada por carteles en todo momento. 


Cuando llegas a la parte alta, merece la pena el esfuerzo de los escalones. Una vista preciosa. 


Continuamos según los indicadores por las preciosas casas de Ortigueira. 


Hasta llegar a un balcón con unas vistas increíbles que nos indican el inicio de la ruta.


Merece la pena, eh? 


La primera parte es preciosa. Camino entre praos


Con un mini área recreativa con vistas al mar. 


El camino gira, y nos aleja de la costa. Entre maizales, llegamos a As Carrilleras


Y desde allí, a Medal. Como veis, es carretera de pueblo, pero sin peligro. 


El camino vuelve a girar y nos lleva de vuelta a la mar. 


Por una bajada con una buena pendiente hasta la Playa de Figueira


Llegamos a la entrada a la playa, que como veis, es espectacular. 


Si queréis bajar al arenal, tenéis una buena bajada de escalones. 


Pero la verdad es que merece la pena. 


Playa de arena y piedra, con unas formaciones que nos recuerdan a Gueirúa. Con cueva y todo.


Volvemos a subir los escalones y seguimos 


Comienza un tramo precioso entre robles y castaños, paralelo al regatu de Vega Pinto. Incluso hay un puente por el que tenemos que cruzar. 


Comienza un repechín de subida.


Que nos vuelve a sacar al asfalto, al pueblo de Lloza


Un pueblo con rincones muy guapos. Este cabazu, nos indica la desviación a la Playa de Torbas. Siguiente punto donde vamos a parar. Desde el pueblo podéis asomaros también a los Acantilados de Aguión, con vistas espectaculares. 


Nosotros nos fuimos en dirección a la playa. 


Que ya veis que tiene una panorámica preciosa.


La Playa de Torbas es famosa porque tiene 3 saltos de agua que van a morir a la playa. Es una playa de arena y de piedra. 


Al poco de bajar a la playa, encontramos la primera cascada. 


La segunda, es la más espectacular. 


Y la tercera, que es la más pequeña de las tres y que apenas trae agua. 


Si continuáis por la playa, encontráis una gran roca que separa que con la siguiente playa. 


Es la Playa del Barco. Más pequeña, pero muy guapa. 


Desde esta playa, sube una rampa donde vamos ganando altura a la playa, y que nos deja estas vistas. 


La subida acaba en el pueblo del Barco. La ruta sigue hasta El Porto / Viavelez, pero en este punto nosotros ya tomamos el sentido de vuelta hasta Ortigueira. Como esta última parte la hicimos atravesando la playa, la vuelta la hacemos por la parte de arriba. 


Es un tramo de bajada que nos lleva de vuelta a la Playa de Torbas. 


A la vuelta, la marea ya está mucho más alta.


Desde ahí solo nos queda volver hasta Ortigueira por el mismo camino que hicimos a la ida.


En Ortigueira tenemos una leyenda de un trasno (como conocen en aquella zona al trasgu),  recogida en el libro Un Paseo por la Mitología Asturiana de Alberto Álvarez Peña, que dice: 
En Ortigueira se utilizaba el ouca (algas) para abonar las tierras de labor y para ello, una vez recogidas, se apilaba en tierra para que fuese secando. El trasno no tenía mayor afición que volcar los montones y esparcirlos. También ser decía que era aficionado a mover las antiguas lanchas de remos. En Ortigueira se contaba que el trasno vivía en una cueva próxima al puerto, llamada A Cova'l Diablo, que en la actualidad ya no existe. 

Los pescadores del Finisterre bretón tenían también su trasgu particular, al cual llamaban le bosj, que se subía a las lanchas. 
En la foto veis la famosa Casa Gris que viene en el libreto del disco de Llan de Cubel
Es tradición que las casas más antiguas de Ortigueira fueron construidas por marineros bretones, que habían llegado para dedicarse a la caza de ballenas. Cuando se marcharon, entregaron las llaves de sus casas en el palacio de Mouguías. Las primeras casas que se construyeron fueron A Casa del Portal (actualmente destruida para hacer los almacenes del puerto) y A casa de Odosia. Eran casas de cuatro aguas, tabicadas por dentro con madera y en las ventas tenían unas piedras salientes, agujereadas para meter un palo entre ellas y tender las redes que se teñían de ocre con casca (corteza) de pino o de omeiru (aliso). 

Si queréis, os podéis acercar al Faro de Ortigueira, que merece mucho la pena. 

Tiene unas vistas increíbles de Ortigueira, desde el otro lao. 


Para comer, nos fuimos a Los Olivos, a tan solos 6km de Ortigueira, al otro lao de la ría del Navia. Los Olivos es Alfonso Santiago, o sea, el Palermo, que tras 27 años decidió cerrar y trasladar su actividad a otro concepto concepto completamente distinto. 


Está situado muy cerca de la Playa de Navia, y es un restaurante creado para organizar eventos. Aparte de una carpa enorme, tiene un lateral a teyavana (con tendejón) precioso, con zona de práu y cascada incluida. 


Tiene ese aire de merendero, pero con cocina de mucha calidad. La carta no es muy extensa, y casi mejor, predominan los platos para compartir, y tiran mucho de parrilla, que le da un toque genial a todo. 


De aperitivo nos trajeron Empanada de Atún Rojo, Guacamole y Aceituna Negra. Muy rica. 


Pedimos Croquetas de Rey Silo. Maravillosas. Por dentro casi líquidas. El crujiente brutal. Nivelazo, tenéis que probarlas. 


Pote Asturianu. Nos gustó. Caldo gordo, con alguna faba. 


El compangu tiene un toque de parrilla. 


Y acabamos con Pulpo a la Brasa. Muy bueno. 


De postre, pedimos Sorbete de Limón con Suflé de Vainilla y PetaZetas. Muy refrescante. La textura de la gelatina y los petazetas le dan un toque brutal al postre. Nos encantó. 


Y Suflé de Avellanas y Caldo de Avellanas Tostadas. Absolutamente maravilloso. Para los ablaneros como yo, perfecto. 


Acabamos con un toque de Licor43. ¡Qué tiempos en la Quattro! 


Para beber, Sidra Brut Reserva EM. 2015. Le falta un poco de alegría, pero es sorprende ver cómo aguanta una sidra del 2015. Bien. 


Pagamos 66€. Maravilloso descubrimiento en un entorno precioso. 


Pueblos que se abren al mar con leyendas, rutas por playas de ensueño con cuevas y cascadas, pueblos entre maizales, castañales y carbayos al pie de la playa y terrazas al lao de la playa donde se come de maravilla. Preciosa Farturruta. 


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