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Farturruta a Ruta La Huella l'Ouro - Dolmen de Restiellu - Monasteriu d'Oubona comiendo en La Casa el Obispo

Dirección: San Pedru de Paredes - Valdés
Teléfono: 667 079 




Calidad: 4/5
Precio: 18€


Comentarios: Hoy os propongo algo distinto, una "gymkhana Fartona", dos rutas cortas con un par de paradas entre una y otra, conociendo una antigua explotación de oro romana, un menhir (que ya quisiera cargar Obelix), un chigre-tienda maravilloso, y un dolmen en medio de un paisaje salvaje espectacular. Y acabando a comer en un chigre-tienda que lleva abierto desde 1892. Luego vosotros, como siempre, podéis hacer lo que queráis, las dos rutas, una de las dos, solo las paradas o ir a comer directamente. 


Comenzamos el Monasterio de Oubona, situado entre Tinéu y Navelgas. Fundado por el príncipe Adelgaster, hijo bastardo del Rey Silo y su mujer Brunilde el 17 de enero de 781. En su acta fundacional, se nombra por primera vez la palabra Sidra en territorio astur. 
“en el día que fueren llamados a prestar servicio, tengan ración de comida y bebida, a saber: Libra y cuarta de pan de mijo o de otro y porción de habas o de otro comestible, y sidra pudiendo ser” (et sicere si potest ese, 38-44).
El resto de la construcción es románica y se sabe que estuvo habitada por el Císter, que sus aulas fueron una importante fuente de conocimiento y que ayudaron a mejorar la agricultura y ganadería locales con sus conocimientos. 


Hoy en día, pese a ser Bien de Interés Cultural desde 19​82, se encuentra en un pésimo estado de conservación, aunque se comienzan a dar pasos para, además de rehabilitarlo, darle un uso. Parada indispensable desde la Edad Media para el Camín de Santiagu. En el chigre del pueblo podéis pedir las llaves para visitar la Iglesia por dentro. 


Tiene una Leyenda, que sacamos del libro Lugares Mágicos de Asturias, de Bertu Ordiales. 
Su leyenda más popular habla paradójicamente de un tal Puliatos, vecino del cercano pueblo de Bustieḷḷu, que no pagana diezmos ni primicias a los frailes del monasterio. Se dice de él que en una ocasión fueron a pedirle hierba de un henal pero él se la negó. Después, le reclamaron dos celeminos de harina de máiz pero respondió que no, que le hacían falta para comer su hermana y él. Un día, aparecieron dos religiosos buscando a Puliatos. En ese momento se hallaba arando la tierra y cuando lo encontraron le preguntaron si era él. Entonces, mostrando una fuerza portentosa, asió el arado por el timón con una mano nada más y levantándolo con los dos bueyes uncidos dijo: "Aquella es la casa de Puliatos y Puliatos soy yo". Los monjes huyeron despavoridos al ver la fuerza que tenía. 
Al poco le mandaron llamar para que llevase una carta al obispo. Puliatos no sabía leer,pero al llegar a La Espina se encontró con un vinatero amigo suyo que le preguntó qué tenía que llevar. Entre los dos abrieron la carta y vieron que era una sentencia de muerte para el mismo Puliatos. Entonces, volvió a Oubona y recogió toda la leña que pudo. Inmediatamente la depositó en el puente y los alrededores del convento y le prendió fuego. Los religiosos daban gritos de clemencia. Así, Puliatos les hizo prometer que ni él ni los suyos ni el pueblo de Bustieḷḷu volverían a pagar foros nunca más. 

Nuestra siguiente parada es Navelgas, un pueblín muy guapo del occidente, que tiene unas cuantas rutas para hacer saliendo desde el centro. 


Nosotros aparcamos en el Museo del Oro (que podéis visitar) y atravesamos el pueblo hasta llegar al inicio de la Ruta de la Huella del Oro. La ruta es muy corta y sencilla, para toda la familia. Es una ruta circular de 1,5kms. Y con poco desnivel. Para toda la familia. 


Pasamos las antiguas instalaciones de Chacinería Asturianas y a la altura de la Gasolinera, encontramos un cartel que nos indica el inicio de la ruta. 


Giramos a la derecha y ya vemos el camino de inicio.


Llegamos al Área Recreativa Navelgas.


Y en seguida a la Bolera de Bolo Celta o Bolo Tineo, que por lo que nos cuentan, está bastante activa, aunque nosotros no tuvimos la suerte de ver una partida en vivo (casi mejor, porque entonces, adiós ruta). 


Comienza un pequeño repecho que va ganando altura, y el paisaje comienza a ganar. Vemos castaños, fresnos y abedules. 


Y xoxas, o sea, corros, donde guardaban los oricios hasta sacarles la castaña.


Es impresionante ver cómo modelaban la roca rompiéndola con el contraste del agua calentada con fuego para conseguir desgajar la ropa y extraer el oro. La explotación de esta mina se produjo en los I y II de nuestra era, y el escombro sobrante sería hoy el sueño de Navelgas. Y continuo hasta los años 50 del siglo pasado con la empresa “Aurifera Asturiana S.A.” de la que aún se conserva parte del edificio del laboratorio


Se puede ver perfectamente en la entrada a la Mina Entrepeñas, hoy inundada. 


Aquí, como en As Covas d'Andía, también encontramos un Caleiro, un horno donde los habitantes de la zona cocían la roca para obtener la cal. De hecho, se siguió usando hasta mediaos del siglo pasao. Para obtener la cal se necesitan obtener 1300ºC, y la madera no desprende tanta energía calorífica, por lo que tenían que utilizar toxu y gorbizu


Continuamos el sendero, y tras una bajada bastante pronunciada, nos encontramos con el área recreativa donde iniciamos la ruta. Desde ahí volvemos al coche y seguimos camino en nuestra "gymkhana Fartona".


La siguiente parada es Casa Máxima, en Naraval. Un bar-tienda con más de 120 años de antigüedad y que, también, tiene alojamiento rural. Merece la pena. 


Seguimos por la carretera hasta Oubienes. Donde, a pie de carretera, encontramos un Menhir. Sí, de los de Obélix, y que tan poco comunes son en Asturies. En cambio Dólmenes y túmulos, sí que tenemos. Su principal función, dicen, era rendir culto al sol para rendir culto a los muertos enterrados en un túmulo cercano y es de época neolítica. Cuenta con su propia leyenda, con Santiago Matamoros saltando por encima de él montado en su caballo blanco. Muy cerca, en la Capilla de Santiago, hay una Estela Funeraria romana y se sabe que en el lugar hubo un torreón o un recinto castreño. 


Desde allí, vamos a San Pedru de Paredes, sitio donde empieza la segunda Farturruta. Además, en el pueblo está La Casa del Obispo, el chigre donde vamos posteriormente a comer. Dejamos el coche en el prao que tienen de aparcamiento. 


Desde allí salimos a visitar el Dolmen de Restiellu. Otra mini ruta de unos 3kms (ida y vuelta), muy guapa, facilina, cuya única dificultad es la última bajada hasta el Dolmen, aunque se puede hacer perfectamente (la bajada recuerda un poco a la de la Cascada de Cioyo). 


La ruta comienza por pista, atravesando el Río Esva (famosa canción de Llan de Cubel, Rigu Esva) y el pueblo de La Veiga, con unas casonas preciosas. Pasamos por el El Palacio y la Capilla de las Mercedes.


Al final del pueblo, en la última casa, encontramos el camino que nos lleva al dolmen. 


Una subida leve, y preciosa, por un bosque de alisos, robles y castaños; aunque también hay pinos y ocalitos


Al poco, encontramos el indicador de bajada. 


La primera parte es facilina y nos asoma a un balcón impresionante sobre el Valle de Paredes. Desde allí veis el Rigu Esva, y el camino de su famosa ruta Les Foces del Esva. Nosotros preferimos esta ruta, que es más desconocida. 


Seguimos bajando, por un tramo más pendiente, donde hay una cuerda para ayudarnos de referencia. Es un tramo muy pequeño.


Al poco ya encontramos un Cortín, el cercao de piedras para proteger a las colmenas del oso. Y sí, dentro hay colmenas. 


Y el Dolmen de Restiellu. Una maravilla en medio de la nada, con unas vistas espectaculares a uno y otro lao. Abajo, una caída vertical al río (por eso se recomienda NO rodear el dolmen), y una tranquilidad indescriptible. Un sitio donde se percibe un poder telúrico que te hace entender -un poco, al menos-, porqué nuestros antepasados hacían estos monumentos funerarios. Lleva ahí casi 5000 años.

 
Volvemos sobre nuestros pies hasta el pueblo de San Pedru de Paredes, donde tenemos reserva en La Casa del Obispo. Un chigre-tienda, muy cuidado, donde se sigue cocinando en cocina de carbón y donde solo dejarás de estar embobao mirando para todos los rincones del chigre, cuando te pongan el plato en la mesa. 


Porque además, cocinan muy bien. Tienen menú, y allí el rey es el pote. Aunque lo demás, no se queda atrás. 


Nos traen de entrante Cecina con Virutas de Queso. Muy rico. 


Pedimos Pote. Con Faba. Muy rico. 


Y Fabada. Nos gustó un pelín más el pote. Tiene el toque del laurel típico del occidente. Y la faba es de las buenas, pura mantequilla. 


Ambos vienen con un buen Compangu. Sobresaliente la morcilla con un toque picante. 


De segundos, y ya que estamos en la zona. Choscu. Cocico y con patata cocida con pimentón. Muy bueno. 


Nos lo traen además con una Ensalada de Tomate. Muy rica. 


Y Ternera Guisada. Con patatas fritas. Uno de los grandes olvidados de nuestra gastronomía. Buenísima. Suave. 


De postre, Requesón con Miel. Muy bueno. 


Y Arroz con Leche. Otra de las estrellas del local. Con canela. Excepcional. 


Para beber, Sidra Viuda de Angelón. Muy buena, como siempre. 


Pagamos, dos personas, 37€. 18,5€ por cabeza. Y no te puedes perder su cabina de teléfonos. Impagable. 


En el mismo pueblo, después de comer visitamos la Iglesia de San Pedru de Paredes. Data del SXVIII. Tiene como detalle curioso una representación única de San Pedru, con sus pies pisando cabezas de moros. El retablo se hizo en 1785 a expensas de Joaquín de Merás Queipo Solís, heredero del ducado de Paredes y que dejo su cargo de Prior en la Real Colegiata de Santa María del Puerto, para asentarse en Paredes y administrar sus propiedades. Cuenta la tradición que un antepasado suyo, asesinó al famoso pirata berberisco Barbarroja y le cortó la cabeza, y de ahí esta representación tan curiosa. 


Tiene además una capilla, creada como panteón familiar de los Merás, donde puede verse, tallada en madera y cubierta de pan de oro, una figura mitológica del pelícano alimentando con su sangre a sus hijos. Este emblema medieval fue adoptado por la masonería escocesa


Ya de vuelta, y como última parada, Brieves. El pueblo de los arcos. Pueblo precioso, muy bien conservao y con sus famosos 7 arcos que unen las casas con sus hórreos. Datan del SXVIII. 


Es una maravilla perderse por sus calles. 


Tiene también una torre del SXVI, hoy viviendo particular. 


Monasterios fundados por hijos bastardos de reyes asturianos, con leyenda incluida y la primera documentación de la palabra sidra en Asturies; rutas romanas del oro que parten de pueblos preciosos creados a partir del escombro que sacaban de la montaña; boleras de bolo Celta; bares-tienda de más de 120 años de antigüedad; Menhires de Obélix, digo, de Ovienes; Dólmenes de 5000 años en medio de la nada; chigres-tienda que siguen cocinando maravillosamente bien con cocina de carbón; iglesias con símbolos masones escoceses y leyendas del pirata Barbarroja y un pueblo donde los arcos para unir casa y hórreo los convierten en únicos. Completa la Farturruta de hoy. 


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