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Abrelatas & David Montes: Akelarre

Dirección: Ería del Hospital, 5 - La Pola Siero


Calidad: 4/5
Precio: 35€


Comentarios:  Según entras en el Abrelatas te reciben Borja y Montes con una sonrisa y sendas boinas, mandil (de rayas), sientes la Txalaparta (ese instrumento vasco  que consiste en tocar troncos de madera), ves platos antiguos y vasos de loza, manteles de papel estraza y sabes que algo especial está a punto de pasar. Y con un cartel especial diseñado para la ocasión por Hugo Priede de La Industria


Es el Akelarre. La reunión de estos dos brujos para la realización de hechizos mientras sus adeptos los disfrutamos y ellos invocan extraños rituales paganos. 


Para alcanzar el estasis, es necesario la ingesta de bebidas que te transporten a otros mundos. Y lo conseguimos gracias a la Santísima Trinidad del Abrelatas: Fame, en cañero, de los pocos que hay, la cerveza propia que tiene el restaurante y elaboró junto a Cerveza Cotoya, y este año, Cerveza D'Equí. Siderale, edición especial en botella de sidra de la cerveza con magaya de sidra Panizales que elabora Cotoya y el Mencía de mesa que suele tener el Abrelatas en los menús. 


De aperitivo, un poco de Chorizo de Jabalí. Brutal. Intensidad de sabor en la boca. 


Pata de Xabarín. Como si fuera un jamón. Primero nos la presentaron, posteriormente Montes nos la cortó y ...


... la pudimos probar con la salsa de la propia cocción del jamón. Maravillosa. 


Crema de Calabaza, Trufa y Foie. Tiene un punto ácido maravilloso gracias a que lleva naranja, limón y Martini. Además, le añaden unos buenos trozos de trufa. 


Y allí mismo nos rayan el Foie. Pero muy alegremente. 


Acompañan la crema con una Flor de Sichuan, o Flor Eléctrica, que produce un efecto de adormecimiento eléctrico en el paladar. Como si se te durmiera la boca mientras comes peta-zetas. Pero leve y de corta duración. Le da un toque genial al plato. 


Quesu Fundíu. Nada más y nada menos que un Cueva Llonín fundido. Maravilla. 


Truches Frites con Xamón. Otra maravilla. De buen tamaño, además. 


Y Codillos de Gochu Guisaos. Se deshace solos. Buenísimo. 


Acompañaos de unas patatas cocidas y una vinagreta.


Para el postre, la liturgia de un buen Irlandés


Servido con todo el espectáculo posible. 


Buenísimo. 


Todo esto por 35€, para un número muy reducido de personas, con toda la puesta en escena que estos dos grandes de la cocina, y showmans, solo son capaces de hacer. Un tandem espectacular de Borja Alcázar y David Montes, sin olvidar la mano que mece la cuna de Mary Luz. Con la Txalaparta taladrando de fondo. Hipnótica. Orgásmica. Impagable. Maravilloso. Una experiencia que cuentan repetir sin limitaciones de aforo y a mesa corrida para que sea todavía mejor. No os la perdáis. 



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